Por: Julio César Acosta
"Quiero llegar a la Fórmula-1, pero sé que antes debo quemar varias etapas y la primera de ellas comienza con la Indy Lights".
Así se expresó Gabby Chaves dos años atrás cuando llegó a El Colombiano, acompañado de su madre Pilar, con la intención de presentar su plan de campaña.
Ayer, en Sonoma, ondeaba la bandera de Colombia como el primer campeón de este país en el segundo campeonato más importante de Estados Unidos, después de un final de infarto y en una lucha, mano a mano, con el británico Jack Harvey con el cual terminó empatado en puntos, pero un número más amplio de segundos puestos, le dieron un merecido título.
Y lo empezó a cosechar desde la primera carrera, el 30 de marzo, con el segundo puesto en San Petersburgo.
"No lo puedo creer" fue lo primero que escribió en su Twitter y a renglón seguido manifestó que "este título se lo dedico a Colombia y a mi equipo, gracias a todos".
Cae bien el campeonato para un piloto humilde que, sin los recursos económicos suficientes, se ha forjado un nombre en el exterior, porque a este título también se le deben sumar el de la Skip Barber y el de la BMW estadounidense.
Ahora, se debe venir el salto que todos esperan: llegar a la IndyCar. Por el momento se da el lujo de ser el primer colombiano en lograr tamaña gesta y darle ese mismo honor al equipo Belardi Racing que nunca lo había conseguido.
Razón tenía aquel día que llegó a este diario: "ya verán que les cumpliré", había dicho.
