Tal y como dice el adagio popular, 'la justicia cojea, pero llega', y la justicia por fin le llegó al atleta colombiano Luis Fernando López, quien en 2011, durante el Mundial de Atletismo de Daegu (Corea del Sur), consiguió una histórica medalla de bronce en la prueba de los 20 km marcha, pues en ese entonces esa presea de bronce significó la primera de la historia del atletismo colombiano.
Sin embargo, lo que no se imaginó este pastuso de 37 años, es que cinco años después recibiría de manos de la directora de Coldeportes, Clara Luz Roldán, y el presidente de la Federación Colombiana de Atletismo, Ramiro Varela, la presea dorada de esa misma competencia, debido al reciente escándalo de casos de doping en la delegación rusa de atletismo, hecho que influyó en el resultado de la carrera en la que López consiguió el bronce.
Con una hora, 20 minutos y 38 segundos, López había finalizado en el tercer puesto de la prueba, por detrás de los rusos Valeriy Borchin y Vladimir Kanaikin, quienes fueron descalificados en marzo de este año por dopaje.
Debido al escándalo, la Asociación Internacional de Federaciones Atléticas (IAAF) tomó la decisión de otorgar el oro y por consiguiente título de campeón mundial a López, quien ahora no sólo es el primer medallista colombiano mundial de atletismo en todos los tiempos, sino que también es el primer campeón mundial cafetero.
"Nunca imaginé ser premiado dos veces por el mismo esfuerzo, en estos momentos me acuerdo de todo ese equipo interdisciplinario que me ha acompañado en todo mi proceso, incluso algunos de ellos no están en estos momentos, pero esto es fruto de mi esfuerzo, sacrificio y de todos aquellos que me tendieron la mano", comentó López con la voz entrecortada.
Asimismo, el marchista nariñense recibió un cheque de más de 34 millones de pesos por parte de Coldeportes, debido al incentivo que reciben los deportistas campeones del mundo en el país.
"Agradezco a Coldeportes todo el apoyo que ha tenido conmigo, me gustaría pedirles que al igual que me han ayudado a mí ayuden a los más jovenes, para que tengan posibilidades de estudiar y además ser deportistas de alto rendimiento", dijo el nuevo campeón mundial.
Durante la ceremonia López estuvo acompañado de su esposa e hija, y luciendo el uniforme de la que considera su segunda familia, el de la Policía Nacional, Institución en la que ostenta el cargo de Subintendente y que le ha dado la posibilidad de cumplir con sus deberes como miembro de la Fuerza Pública, con sus entrenamientos para conseguir los buenos resultados que ha conseguido en su disciplina.
Ahora López, quien anunció que estos serán sus cuartos y últimos juegos olímpicos, está centrado de lleno en Rio 2016, donde según dice quiere desquitarse de las justas de Londres, donde fue descalificado por faltas cuando estaba a 4 kilómetros de la meta.
"A Rio voy por esos últimos cuatro kilómetros que me faltaron en Londres 2012. No quiero ir a estos olímpicos por un poco más de lo que ya tengo, quiero ir por todo. Esta medalla de oro se convierte en una motivación más para creer que es posible ir por otro sueño a Río.”, sentenció Luis Fernando.
