Al que le van a dar le guardan’, dice un dicho popular. El pelotero cartagenero William Miranda era outfielder y su cambio de jugador de posición al de lanzador fue la mejor decisión de su vida.
Con apenas dos meses en su nuevo rol tuvo la suerte de que los cazatelentos de los Cardenales lo vieran lanzar y luego lo firmaran.
Cuando William era niño la primera gorra que le regalaron fue de los Cardenales. Ese fue un presagio de lo que sería vida futura en la pelota.
Esta muy feliz porque ha dado el primer paso a lo que sería la cristalización de su gran sueño: ser Grandes Ligas. Llega a una organización donde la disciplina es muy rigurosa. Ahí Édgar Rentería hizo historia.
¿Cómo te sientes después de haber firmado con Cardenales de San Luis?
-Estoy muy emocionado por este primer paso que he dado. Ahora toca seguir trabajando duro para coronar el sueño de llegar a las Grandes Ligas.
¿Qué vieron en ti para que te firmaran?
-Vieron mi talento, mi entusiasmo, la dedicación que le pongo, el empeño a las cosas que hago, todo eso.
¿Cómo fue el proceso con Cardenales. Desde cuándo comenzó el acercamiento con ellos?
-El 18 de noviembre del año pasado fue el día que llegué a un preacuerdo con Cardenales. Me hicieron un seguimiento, luego este año en febrero estuve en Dominicana en la Academia haciéndome exámenes médicos. Gracias a Dios todo salió bien.
¿Cómo fueron tus inicios en el béisbol?
-Me inicié en la escuela de Jairo Cardozo, después jugué dos años con Javier Romero y por último terminé en la academia Cararín con Carlos Julio Ramírez.
¿Alcanzaste a jugar en selecciones Bolívar?
-Desde los 10 años comencé a integrar las selecciones Bolívar desde la Preinfantil hasta la Junior. Conseguí varios títulos con Bolívar y varios champions cuando era jugador de posición.
¿Y selecciones Colombia?
-Estuve en un Panamericano Sub-16 en Panamá, ese mismo año fui el Mundial de Japón y estuve en un Criollitos en Venezuela.
¿Qué características reúnes como lanzador?
-Tengo poco tiempo siendo lanzador, pero domino bien mis pitcheos. Gracias a Dios he trabajado duro en esto, domino bien mi recta y mi mejor pitcheo secundario es mi slaider. Soy muy controlado y consistente.
¿Cuántos pitcheos manejas?
-Actualmente manejo cuatro pitcheos: recta, cambio, sinker y slaider.
¿Antes de ser lanzador qué posición jugabas y quién te sugirió que fueras serpentinero?
-Yo antes era center field. Hamilton Sarabia fue quien me dijo que me convirtiera en lanzador porque se dio cuenta de mi brazo. En Estados Unidos trabajé con un pitching coach de los Piratas de Grandes Ligas. Él fue quien me cambió la mecánica. Me enseñó los pitcheos que ahora sé, me fortaleció el brazo y medio muchas charlas sicológicas.
¿Cuándo regresas a República Dominana?
-Ahora empiezo desde cero. El viaje está previsto para el 7 de abril. Hacemos pretempotada y después a jugar.
¿Quedaste contento con lo que te ofreció Cardenales?
-Claro que sí. Desde que estoy practicando el béisbol es una oportunidad que he querido y gracias a Dios se me dieron las cosas.
¿Tu sueño es ser Grandes Ligas. Qué hay que hacer para eso se concrete?
-Debo tener mucha dedicación y sacrificar muchas cosas.
¿Qué entrenadores dejaron alguna huella en ti?
-Son muchos, mi primer entrenador fue José Tenorio, después Edinson Hernández, Javier Ortega, Javier Romero, Juan Gómez, Néstor Velásquez, Jimmy Díaz, José Cueto y Carlos Ramírez.
‘Al que le van a dar le guardan’, dice un dicho popular.
El pelotero cartagenero William Miranda era outfielder y su cambio de jugador de posición al de lanzador fue la mejor decisión de su vida.
Con apenas dos meses en su nuevo rol tuvo la suerte de que los cazatelentos de los Cardenales lo vieran lanzar y luego lo firmaran.
Cuando William era niño la primera gorra que le regalaron fue de los Cardenales. Ese fue un presagio de lo que sería vida futura en la pelota.
Esta muy feliz porque ha dado el primer paso a lo que sería la cristalización de su gran sueño: ser Grandes Ligas. Llega a una organización donde la disciplina es muy rigurosa. Ahí Édgar Rentería hizo historia.
¿Cómo te sientes después de haber firmado con Cardenales de San Luis?
-Estoy muy emocionado por este primer paso que he dado. Ahora toca seguir trabajando duro para coronar el sueño de llegar a las Grandes Ligas.
¿Qué vieron en ti para que te firmaran?
-Vieron mi talento, mi entusiasmo, la dedicación que le pongo, el empeño a las cosas que hago, todo eso.
¿Cómo fue el proceso con Cardenales. Desde cuándo comenzó el acercamiento con ellos?
-El 18 de noviembre del año pasado fue el día que llegué a un preacuerdo con Cardenales. Me hicieron un seguimiento, luego este año en febrero estuve en Dominicana en la Academia haciéndome exámenes médicos. Gracias a Dios todo salió bien.
¿Cómo fueron tus inicios en el béisbol?
-Me inicié en la escuela de Jairo Cardozo, después jugué dos años con Javier Romero y por último terminé en la academia Cararín con Carlos Julio Ramírez.
¿Alcanzaste a jugar en selecciones Bolívar?
-Desde los 10 años comencé a integrar las selecciones Bolívar desde la Preinfantil hasta la Junior. Conseguí varios títulos con Bolívar y varios champions cuando era jugador de posición.
¿Y selecciones Colombia?
-Estuve en un Panamericano Sub-16 en Panamá, ese mismo año fui el Mundial de Japón y estuve en un Criollitos en Venezuela.
¿Qué características reúnes como lanzador?
-Tengo poco tiempo siendo lanzador, pero domino bien mis pitcheos. Gracias a Dios he trabajado duro en esto, domino bien mi recta y mi mejor pitcheo secundario es mi slaider. Soy muy controlado y consistente.
¿Cuántos pitcheos manejas?
-Actualmente manejo cuatro pitcheos: recta, cambio, sinker y slaider.
¿Antes de ser lanzador qué posición jugabas y quién te sugirió que fueras serpentinero?
-Yo antes era center field. Hamilton Sarabia fue quien me dijo que me convirtiera en lanzador porque se dio cuenta de mi brazo. En Estados Unidos trabajé con un pitching coach de los Piratas de Grandes Ligas. Él fue quien me cambió la mecánica. Me enseñó los pitcheos que ahora sé, me fortaleció el brazo y medio muchas charlas sicológicas.
¿Cuándo regresas a República Dominana?
-Ahora empiezo desde cero. El viaje está previsto para el 7 de abril. Hacemos pretempotada y después a jugar.
¿Quedaste contento con lo que te ofreció Cardenales?
-Claro que sí. Desde que estoy practicando el béisbol es una oportunidad que he querido y gracias a Dios se me dieron las cosas.
¿Tu sueño es ser Grandes Ligas. Qué hay que hacer para eso se concrete?
-Debo tener mucha dedicación y sacrificar muchas cosas.
¿Qué entrenadores dejaron alguna huella en ti?
-Son muchos, mi primer entrenador fue José Tenorio, después Edinson Hernández, Javier Ortega, Javier Romero, Juan Gómez, Néstor Velásquez, Jimmy Díaz, José Cueto y Carlos Ramírez.
