El ciclista australiano Richie Porte (Ineos), vencedor final de la 73 edición del Dauphiné, se sintió como “si hubiera llegado a la luna” al pisar el primer escalón del podio a sus 36 años.
“Esta carrera, después de haber sido segundo dos veces, es para mí como llegar a la luna. Todos los sacrificios, el tiempo lejos de mi esposa y mis dos hijos, han valido la pena. Todo el equipo Ineos estuvo absolutamente brillante”.
Una victoria con intriga, pues sus rivales de la general le pusieron en serios apuros en la bajada del Joux Plane y además su compañero Geraint Thomas sufrió un caída.
“Conozco bien el descenso del Joux Plane y lo hemos hecho muchas, muchas veces, así que decidí hacerlo a mi propio ritmo. Cuando vi caer a Geraint Thomas pensé que no era lo ideal para los últimos seis kilómetros. Para la carrera fue algo muy malo, pero Tomas estará en la cima del Tour”.
Ahora el próximo reto será el Tour de Francia, donde Porte tratará de mejorar el tercer puesto de 2020.
“No me hago ilusiones en cuanto a cuál es mi trabajo en el Tour, pero ganar esta carrera significa mucho para mí. Es una carrera que siempre he disfrutado y finalmente ganarla a los 36 años es un momento dulce”.
El colombiano, Miguel Angel López, fue sexto en la general en esta carrera, mientras Nairo Quintana 18.
