Se había embolsillado los tres puntos ante Arabia Saudita antes de salir a jugar. Argentina se agrandó, se dejó llevar por el ambiente de los aficionados, se sintió ganador, solo que se le olvidó que para lograrlo había que marcar más goles que su rival.
El exceso de confianza hizo ver a una pálida Argentina ante un inteligente plantel árabe, que le apostó a un planteamiento, en el que predominó la pierna fuerte, el despliegue físico y la efectividad a la hora de atacar.
El resultado fue un golpe al mentón a una Argentina que si no aterriza empacará maletas y quedará eliminado desde la misma primera fase.
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Los dirigidos por Lionel Scaloni perdieron 36 fechas de invicto y dejaron un mal sabor en su debut en el Mundial de Qatar.
La historia les volvió a recordar que si el equipo no entra concentrado a la cancha, con los pies en la tierra, le pintan la cara. Sucedió en Italia 90 en la derrota 1-0 ante Camerún en el debut de la primera fase. ¡Increíble!: Tan solo Messi cuesta más que todo el plantel de Arabia Saudí
¿Y Messi?: ya no es el mismo de otros tiempos, necesita que el grupo le acompañe y dé un paso al frente, así como sucedió en la pasada Copa América de Brasil, en la que Argentina fue el campeón.
En las últimas semanas, Argentina subió en el ranking de favoritos, pero de entrada, por confiado, se llevó un golpe al mentón que lo mandó a la lona.
Esto apenas comienza. El sábado, a las 2 de la tarde, Argentina se mide a México, en donde tiene prohibido perder.
En el fútbol de hoy se debe dar el extra para ganar y más si se trata de un mundial. Argentina tambalea y si no se para firme se lo lleva la corriente.