La Selección de España venció 1-0 a Inglaterra en la final del Mundial femenino y se coronó campeona del Mundial femenino que se disputó en Australia y Nueva Zelanda.
La Roja, con un gol de la madridista Olga Carmona en la primera mitad, obtiene el título mundial por primera vez y se convirtió así en la quinta selección que ha ganado el torneo.
Desde el primer Mundial femenino en 1991, el mundial ha sido ganado solo por Estados Unidos en cuatro ocasiones, Alemania en dos, y Japón y Noruega con una cada una.
España entregó una actuación irreprochable que combinó garra, determinación, concentración, seguridad y comunicación.
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Así fue el partido
Los primeros minutos fueron de mucha intensidad, con ambos equipos buscando el balón y llegando constantemente a la portería. Ante 76.000 espectadores, españolas y británicas probaron que el fútbol es de las mujeres.
Una sólida Aitana Bonmatí exhibió una vez más su liderazgo y fue la encargada de dictar el ritmo desde el medio del campo, guiando a La Roja en los noventa minutos más importante de sus vidas.
Pero Las Leonas, vigentes campeonas europeas, no han facilitado las cosas, sobre todo gracias a una Lauren Hemp que lució su mejor forma. Fue la responsable del primer tiro a portería del partido y casi inauguró el marcador en el minuto 15 con un disparo que alcanzó el poste.
El intenso marcaje le exigió creatividad a la selección española, que buscaba alternativas por las bandas, por el centro, por el alto, con Jenni Hermoso, Alba Redondo, Salma Paralluelo, Tere Abelleira, Mariona Caldentey y Olga Carmona.
Y fue precisamente Olga, autora del gol de la victoria que metió a España en la final, quien inauguró el marcador en el minuto 29, con una anotación que puso el broche de oro a una jugada que demostró la versatilidad y particularidad de este equipo campeón.
Empezó con Aitana robando el balón, tuvo un preciso pase largo de Tere, contó con una veloz asistencia de Mariona y culminó con el eficaz disparo de Olga, que puso los más de 75.000 aficionados a bailar bajo el ritmo de Farga.
En la zona defensiva, Irene Paredes, Laia Codina y Ona Batlle se aseguraron de cerrar las filas, en tanto que Cata Coll una vez más cumplió y se amuralló bajo palos.
Las españolas mantuvieron el mismo apetito y Paredes estuvo cerca de ampliar la ventaja, no fuera por los pocos centímetros que separaron el balón de la red. Asimismo, un remate en el palo de Salma cerró el último minuto del primer tramo.
Para la segunda parte, la seleccionadora de Inglaterra, Sarina Wiegman, decidió cambiar las cosas en el terreno de juego y optó por la entrada de Lauren James y Chloe Kelly en relevo a Alessia Russo y Rachel Daly, respectivamente. Las alteraciones funcionaron y las inglesas adoptaron una postura más agresiva.
Pero una irrefrenable España, con Mariona, Jenni, Aitana y Salma imparables, no dieron respiro a la portera británica, quien se alzó como una de las principales figuras del conjunto al parar buena parte de la embestida roja.
Con las españolas claramente dominantes, el segundo tanto se anunciaba. La ocasión vino con un empuje del combinado británico y la mano en el área de la defensa Jess Carter, aunque Jenni falló el penalti -el segundo que pierde en el torneo- y desperdició la oportunidad de aumentar la superioridad en el marcador.
Las entradas de Oihane Hernández, Ivana Andrés y Alexia Putellas dieron nuevo aliento a España, que fue capaz de resistir a la presión -y múltiples faltas con elevada dureza- de Las Leonas, en una actuación en la que tuvo especial relevancia los paradones de Cata.