Sebastián Duque, como buen profesional, dio la cara. En el deporte suceden cosas que nadie quiere que pasen.
Duque estuvo comprometido en los dos goles, con los que Fortaleza superó a Real Cartagena 2-1, en el Jaime en la tercera fecha de los cuadrangulares semifinales de la B. ¿Sorpresa? Lionel Messi no ganó el premio del mejor fichaje en la MLS
Él fue abordado por unos tres hinchas en el mismo juego y agredido por uno de ellos. “Solo al día siguiente entendí lo que pasaba, sé del dolor del hincha, carga una maleta muy grande llena de sufrimiento, pero debo decirles a ellos y a todos que soy una persona íntegra, de principios, que un error lo tiene cualquiera. Estamos muy dolidos y golpeados por esta eliminación, queríamos ascender y teníamos equipo para hacerlo. Este grupo trabajó serio y con honestidad, meto las manos en la candela por todos mis compañeros y por mí”, dijo Duque.
Agregó que la entrega fue total de parte de jugadores y cuerpo técnico.
“Este grupo siempre estuvo dispuesto a entrenar y competir duro. Queríamos el ascenso, fue un plantel maravilloso, una familia, aquí había cero indisciplina, eso habla del compromiso, pero en el fútbol, en ocasiones, falta la suerte, hubo partidos en donde merecimos ganar, llegábamos bastante y nos pegaban los balones en los palos. Merecimos más”.
Para Duque, el tiempo de trabajo fue corto. “Hubo muchos de nosotros que llegamos en el segundo semestre, estuvimos menos de cuatro meses aquí, ojalá y hubiéramos llegado a principio de año porque para mí teníamos una gran nomina”.
A Duque le gustaría seguir defendiendo los colores, de Real, pero como dice él mismo: “Es fútbol, no sé qué pueda pasar, de mi parte quiero la revancha”.
A falta de dos jornadas por concluir los cuadrangulares, Real está eliminado. Martín Cardetti, técnico del plantel, renunció. Óscar Passo, entrenador de las menores, fue nombrado como interino.
