El nombre de su hijo está tatuado en su brazo, así quedó tatuado en la mente de Albeiro Jiménez el día en que su retoño firmó con los Padres de San Diego. Fue hace poco, el lunes 15 de enero del 2024.
Albeiro no se cambia por nadie por el sueño que acaba de cumplir Ibrahym Jiménez Dunoyer, su único hijo, quien ahora hace parte del béisbol organizado. Lea aquí: La firma histórica de un ‘ángel’ soñador que llega a Arizona
“Feliz y agradecido con Dios y con los que aportaron en este proceso. Mi hijo nunca se rindió y por eso logró la firma”, dijo el padre de familia en el estadio de sóftbol de Las Gaviotas, en donde Ibrahym empezó su carrera en el béisbol.
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Lanzador zurdo
Ibrahym Jiménez Dunoyer tiene 16 años y es un lanzador zurdo con mucha proyección. Ya alcanzó la firma, pero es consciente que falta mucho para llegar a la Grandes Ligas.
“Este es el primer paso, estoy agarrado de Dios, tengo hambre de triunfo y espero llegar a las Grandes Ligas”, dijo el joven pelotero, quien se encuentra viviendo con su mamá, María Eugenia Dunoyer en Las Gaviotas.
El nuevo miembro de San Diego pasó por varias escuelas de esta ciudad y de Barranquilla, en donde se fue a vivir en los tiempos de pandemia. Lea aquí: Linda Caicedo habló sobre su 2º lugar en los premios The Best
“Pasé por los Jackies y en Barranquilla jugué en Los Potros. Estuve entrenando con Fernando Gaviria”, agregó el pitcher, quien también actuó como primera base y como outfielder.
“Curtis Wallace fue el que me descubrió como lanzador”, aseveró.
Más del prospecto
Su abuelo fue el que lo motivó a jugar béisbol, su mejores lanzamientos son la recta cuatro costuras, el cambio y la curva. Admira mucho a sus compatriotas José Quintana y Luis Patiño, el primero es pitcher de los Mets de Nueva York y el segundo, también lanzador, acaba de regresar a los Rays de Tampa Bay.
“También me gustaba como bateaba David Ortiz, el “Big Papi”, añadió este orgullo gaviotero.