En los 11 años consecutivos que el Real Cartagena, para infortunio de los aficionados, ha estado jugando en la Primera B jamás se había vivido un ambiente tan positivo y mágico como el del pasado viernes en La Heroica.
Se trataba de la segunda fecha de los cuadrangulares semifinales, que en el Grupo A tuvo como sede para uno de sus juegos el compromiso entre Real Cartagena-Tigres. A Real Cartagena le vino la luz, ganó y la gente fue feliz
Lo vivido en el Nido Amarillo fue extremadamente bacano, un espectáculo de lujo, armado por la Gobernación de Bolívar y Alcaldía de Cartagena, en el que se alcanzó a oler la Primera División.

En la inauguración de las luminarias, puestas por la Gobernación de Bolívar, con la suma de 4 mil 500 millones de pesos, se le entregó al aficionado un show de lujo antes de iniciar el juego, otro en el entretiempo y uno más al finalizar el compromiso.
“La hinchada de Cartagena se merece esto y más. Ver tanta felicidad en los rostros de los hinchas no tiene precio. Acompañamos de corazón al equipo para retornar a la A en diciembre. Cuando trabajamos unidos todos los astros se alinean, aquí hay compromiso”, dijo Yamilito Arana, gobernador de Bolívar. CONMEBOL designa a mujeres como árbitros y asistentes por 1ra vez para Copa América
En una pantalla gigante quedó evidenciado el paso a paso de las posturas de estas luminarias que permitirán recibir partidos de talla internacional, algo impensable hace algunos años en Cartagena.

El estadio estaba vestido de gala adentro y en los exteriores, como nunca había estado. “Real es un sentimiento de ciudad, eso está más que comprobado, no le hemos negado nada, queremos que el equipo ascienda, por eso ha contado con nosotros, cuando arropas al equipo se está más cerca de cumplir los objetivos”, agregó Dumek Turbay, alcalde de Cartagena.
La hinchada, que finalmente tuvo unas 15 mil personas en las graderías, se disfrutó al máximo toda la exhibición de lujo, entregada por las autoridades con el firme propósito de que el hincha sintiera que estaba en la A o al menos que se va en el camino de lograr el ascenso.
Parecía un 31 de diciembre
Los juegos artificiales, como si fuera un 31 de diciembre, prendieron la fiesta y el entusiasmo de miles de cartageneros que corearon el nombre de Real una y otra vez.
La luz iluminó cada uno de los rincones del estadio de fútbol. “Hoy se ven a plenitud hasta los mosquitos, estas luces son fantásticas”, expresó Ricardo Bello, comentarista deportivo de Corner Ctg.
Papeles amarillo y verde volaron por los aires del estadio y le dieron más altura a esta fiesta, acompañada de un humo de color auriverde que se paseó por cada una de las sillas del Morón, que estaba unido de largas y gruesas cintas con los colores que identifican en el equipo. Sí. Lo vivido fue sensacional.
Una gigantesca bandera con los rostros del Alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, y Yamilito Arana, gobernador de Bolívar, arropó toda la tribuna de norte, en donde se sitúa la Rebelión Auriverde.

“Ganamos, ganamos carajo”
En el partido, Real Cartagena ganó con lo justo, tal vez con muy poco, pero eso no importó, porque la gente se fue feliz. “Ganamos, ganamos carajo. Se hizo la tarea”, gritó a todo pulmón Freddy Valoyes, un docente que hizo presencia en el escenario para apoyar al equipo de su ciudad.
Sí. En la cancha, Real respondió sacando los tres puntos, tras superar 1-0 a Tigres, con anotación de Cristian Marrugo.
Somos líderes
Con 4 puntos, Real comanda el Grupo A, junto a Orsomarso, que también suma 4 unidades. Huila, que resbaló, tiene 3 puntos y Tigres no suma ninguno en dos jornadas.
Este martes, a las 7:30 de la noche, Real recibe a Huila, en el clásico de la fecha, en un partido decisivo en las aspiraciones del auriverde de clasificar a la final este semestre.

