Jannik Sinner aseguró estar “feliz” de haberse convertido en el primer italiano en alcanzar el número 1 del mundo, pero señaló que lo está todavía más por haberse clasificado para semifinales de Roland Garros. Le puede interesar: “Real Cartagena saldrá a matarse en Bogotá ante Tigres”: Alberto Suárez
“Es algo que me hace muy feliz, por lo que llevamos tiempo trabajando. Pero en dos días tengo un partido muy importante, una semifinal, y quiero concentrarme en eso”, dijo tras derrotar al búlgaro Grigor Dimitrov, 6-2, 6-4, 7-6(3). Le puede interesar:
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Por su parte, el español Carlos Alcaraz, número 3 del mundo, se impuso por sexta vez al griego Stefanos Tsitsipas, noveno cabeza de serie, por 6-3, 7-6 (3) y 6-4, para alcanzar por segundo año consecutivo las semifinales de Roland Garros, en las que se medirá con el italiano Jannik Sinner, virtual número 1 del mundo.
Sinner lamentó que la consecución del número 1 se debiera a la retirada del serbio Novak Djokovic por lesión, y le deseó una pronta recuperación.
“Me lo han dicho al final del partido. Yo quiero crecer en esta superficie donde he tenido algunos problemas estos últimos años. Estoy todavía más contento de estar en semifinales”, afirmó. Le puede interesar: Endrick: “No nos faltará garra para poder conquistar la Copa América”
“Llegué aquí con algunas dudas físicas y cada día que pasa me encuentro más fuerte. Ese era el objetivo y estoy contento de haberlo conseguido”, comentó.
“He aprendido mucho de las derrotas, hay que darse cuenta de lo que haces mal y estoy rodeado de gente muy honesta que me dice la verdad, cuando lo hago bien y cuando lo hago mal. Tenemos que seguir aprendiendo en esa línea. Estoy impaciente de ser todavía mejor”, indicó.
Alcaraz y Sinner, que en el mismo día sumaron su triunfo 50 en partidos del Grand Slam, los primeros tenistas nacidos en el siglo XXI en lograrlo, disputarán el viernes la semifinal más joven de un ‘grande’ desde la que jugaron en el Abierto de Estados Unidos de 2008 el español Rafa Nadal y el británico Andy Murray.
Será el duelo más esperado de la edición, el que representa la pujanza de la nueva generación, 21 años Alcaraz, 22 Sinner, el mismo día que el serbio Novak Djokovic, 37, anunció que no podía seguir por una lesión de rodilla, dejando bacante la corona lograda el año pasado y el número 1 del mundo que heredará el italiano. Le puede interesar: Elvis Perlaza: “Voy por mi quinto título en nombre de Dios”
Si Sinner no tuvo muchas dificultades para derrotar al búlgaro Grigor Dimitrov, décimo favorito, 6-2, 6-4 y 7-6(3), Alcaraz firmó un marcador similar ante Tsitsipas, noveno, en dos horas y 15 minutos.
En su segunda comparecencia en el turno de noche, cuatro días después de haber sometido al estadounidense Sebastian Korda, Alcaraz volvió a sacar el rodillo ante un rival al que le tiene tomada la medida. Le puede interesar: El exintérprete de Ohtani se declaró culpable de cargos de fraude por apuestas
Ya lo había avisado Carlitos. “Sé lo que tengo que hacer contra él”. Y lo hizo. La clave estaba en la paradoja, jugar al revés. El del griego es elegante, a una mano, amplio, estético, casi dionisiano como su perfil, pero es terciopelo y no rasga, lo que deja al rival el lujo de contrarrestarlo con comodidad.
Cinco veces había escrito Alcaraz esa doctrina y todo el mundo la había leído, menos el griego, que volvió a chocar contra el mismo muro, como hace un año en el mismo escenario, los mismos protagonistas, el mismo nudo e idéntico desenlace.