Vivimos en los tiempos de James Rodríguez y eso es bueno, hemos tenido la posibilidad de ver su grandeza, él ha dado un paso al frente para representar de buena forma a un país que tiene en el fútbol una vía de escape para ser feliz.
El 5-0 de Colombia ante Panamá significó el paso a la semifinal de la Copa América de los Estados Unidos, en donde el rival de turno será Uruguay, que eliminó al siempre difícil Brasil. Países Bajos remonta y está en semifinales de la Eurocopa
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En la zona mixta del State Farm Stadium, los periodistas esperan que pasen los jugadores para obtener sus impresiones del juego. Y obvio, James, quien marcó de penal y realizó dos asistencia, es el jugador a perseguir, el que se roba todas las miradas de la prensa, el chacho de esta película.
Los periodistas van al combate, empujan, meten codo, juegan su propio partido para meter el micrófono y que la cámara capte el momento en el que el crack entregue sus declaraciones.
El micrófono de El Universal está ahí, peleando por tener un buen lugar, por hacer presencia en la gesta del 10 colombiano que ha tenido mejor figuración en la historia de nuestro país.
“Vestir los colores de Colombia es una responsabilidad muy linda, que hacemos con mucho amor y al final eso es lo más importante. En el penal yo se lo pedí a Lucho, quería hacer mi gol, ante Costa Rica él me lo había pedido a mí, gracias adiós entró, fue gol”, dice James, lleno de orgullo y una felicidad única que refleja en su rostro.
Aterrizado
Sabe que se dio un paso importante en la Copa, pero que todavía no se ha ganado nada. El Capi, con los pies en la tierra, dice sin titubeos. “Aún queda lo más arduo, lo más duro”.
No se siente el mejor jugador de la Copa, deja claro que lo realmente importante es lo que obtenga el grupo en lo que resta. “Faltan dos partidos y yo lo que quiero es seguir ganando con esta selección”, recalca.
Sobre el gol de Luis Díaz, Rodríguez resaltó que: “cuando yo cojo el balón vi que Luis hizo una seña y corre, entonces se la di y ustedes saben ya lo que pasó después”.
Con el del patio
Para Cartagena era importante tener declaraciones de Jorge Carrascal, el único representa de la Heroica en la Copa. El número 8 de la tricolor jugó algunos minutos y respondió a la confianza del cuerpo técnico.
Los jugadores pasan raudos sin dar declaraciones, esquivan los micrófonos, en ese lote va Carrascal y cuando escucha el grito “Carrascal por favor para El Universal de Cartagena” frena en seco y atiende, muy amablemente, la entrevista.
“Siempre es un placer entrar, jugar y aportar un grano de arena para sumar en la selección. La indicación fue que buscara los espacios para controlar el balón, tocarlo y jugar hacia adelante y eso lo logramos”, resalta Carrascal.
A la pregunta de si esperaban ganarle así a Panamá él respondió: “venimos trabajando bien, todos vienen conectados, hemos sido muy contundentes y ganado bien”.
Carrascal se despidió diciendo: “Estamos muy concentrados en el objetivo, un abrazo para Cartagena, los quiero mucho”, puntualizó el volante ofensivo que siguió sumando minutos con la tricolor.
Buen cobro de Borja
Miguel Ángel Borja ingresó sobre el final y tuvo una para definir, tras pase de Carrascal, pero su remate pegó en la pierna de un defensa panameño.
Es otro de los que se frena y atiende a la prensa. “En la jugada del penal se lo pedí a Juan Fernando (Quintero), le dije que él era mi hermanito que me lo dejara patear a mí y le doy las gracias a él por darme esa confianza. Somos una familia y creo que eso se ve reflejado en cada gol”.
La ardua tarea de esperar a los protagonistas durante unas dos horas para entrevistarlos después del partido ha terminado. Es un momento gozoso, muy gozoso. La ilusión es grande, se viene Uruguay en semifinales, rival duro, complicado, pero al que se le puede superar porque tenemos equipo e individualidades para meternos en la final.