El encuentro entre Atlético Nacional y Junior de Barranquilla en el estadio Atanasio Girardot tuvo que ser suspendido debido a serios incidentes en las tribunas. El partido, que transcurría con normalidad hasta el minuto 53, cambió de rumbo tras el gol del jugador Marino Hinestroza para Nacional. Lo que debía ser una celebración desbordó en una serie de disturbios que dejaron a varias personas heridas.
Según el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, al menos 20 aficionados y un policía resultaron heridos, algunos de ellos con lesiones de consideración que requirieron su traslado a centros médicos. Testigos y reportes televisivos confirmaron que varios de los afectados fueron atacados con armas blancas, e incluso algunos individuos fueron lanzados desde la segunda planta de las gradas a la primera. Le puede interesar: James Rodríguez: El mejor jugador de la Copa América no la pasa bien
Rechazo total frente a lo ocurrido esta noche en el estadio durante el partido entre Nacional y Junior. Al minuto 54, en el sector norte, una fuerte pelea entre hinchas obligó a suspender el partido. La Policía intervino para controlar la situación, y en estos momentos se lleva a cabo la evacuación del estadio y sus alrededores de manera controlada”.
Manuel Villa Mejía (Secretario de Seguridad de Medellín)
La pelea se originó en la tribuna norte, donde se ubicaron aficionados de Junior que habían viajado desde Barranquilla en autobuses, una decisión de la logística del evento que colocó a este grupo cerca de la prensa acreditada. Lo que comenzó como un enfrentamiento entre aficionados escaló rápidamente. Algunas familias, incluidas con niños y adultos mayores, se vieron afectadas al intentar cambiarse de tribuna para evitar el caos, sufriendo un impacto emocional significativo.
Durante la transmisión del partido, se informó que algunos jugadores de Junior se dirigieron a la tribuna occidental para proteger a sus familiares que se encontraban entre los espectadores. También se destacó la labor de los futbolistas, quienes ayudaron a evacuar a los heridos, que recibieron atención de los socorristas en el túnel de acceso a los camerinos. Mientras la Cruz Roja prestaba primeros auxilios, en las tribunas volaban sillas y vallas hacia las calles, lo que provocó la intervención de la Unidad de Diálogo, Atención y Acompañamiento del Orden, que empleó gases lacrimógenos para dispersar a los involucrados. Lea más aquí: Real Cartagena busca tres puntos para pisar más firme en el torneo
El secretario Villa Mejía fue contundente en su mensaje: “El fútbol debe ser una fiesta en paz y la cultura del fútbol una apuesta colectiva. Quienes se hacen pasar por hinchas y ocasionan estas situaciones no son aficionados, sino delincuentes. Habrá sanciones y se tomarán las medidas necesarias”.
La Dimayor y el Ministerio del Deporte también se pronunciaron en rechazo a lo sucedido, y se espera que tomen acciones para evitar que se repitan estos tristes episodios que manchan la imagen del fútbol colombiano. La reanudación del partido aún no tiene fecha definida.

