La ilusión de Real Cartagena es llegar a la final de la B y ganarla, para eso se ha armado el equipo, esa es la gran apuesta.
Solo falta una fecha para que se inicien los cuadrangulares semifinales y comience la recta final de este campeonato, que los cartageneros esperan con tanta expectativa.
Ya casi se viene la delgadita, a la que se le llama la hora de la verdad, en donde solo dos avanzan a la final porque se clasifica el mejor de cada grupo a la instancia definitiva. José Acosta: el hincha más longevo del Real Cartagena
Real ya aseguró su clasificación por adelantado. Con buen fútbol y goles, al auriverde solo le resta un juego y será en casa ante Tigres, el próximo fin de semana, en el Jaime Morón.
Después de 11 años y medio sin pelear una final, Real sabe que tiene equipo no solo para llegar a esta fase sino para ganarla y hacer felices a los hinchas cartageneros, que han estado en la tristeza y decepción desde aquel noviembre de 2012 cuando el equipo se fue para el hueco de la Primera B.

De la mano de Sebastián Viera, quien ha dado los mejores resultados con el auriverde y liderados por Cristian Marrugo, Juan José Salcedo, Teo Gutiérrez, Juan Camilo Angulo, Cristian Flórez y Wilfrido De la Rosa, Real busca dar un paso al frente para darle la alegría que anhela la afición auriverde. Dumek Turbay soñó con el ascenso de Real Cartagena este año
Después de superar sus lesiones ya regresaron a las canchas y están aportando su clase Marrugo y Angulo. Hace una semana fue dado de alta Teo Gutiérrez y ya entrena con todo buscando volver. Eso genera más expectativa en la hinchada.
Se va por buen camino y cada día que pasa la ilusión cobra más fuerza. Gracias al apoyo de Dumek Turbay, alcalde de Cartagena y Yamilito Arana, gobernador de Bolívar, se logró conformar una nómina de lujo, a la que le han dado las mejores herramientas para lograr el corone.
Pero la derrota 1-0 ante Orsomarso, en calidad de visitante, invita al técnico Sebastián Viera y a sus muchachos a reflexionar sobre lo que viene, pues deberán hacer ajustes para no llevarse sorpresas en los cuadrangulares y así alcanzar los objetivos.

