El Liverpool visitó al West Ham en la última jornada del año, con la mirada puesta en seguir ampliando su ventaja en la cima de la Premier League. Después de una serie de victorias cruciales, los “reds” llegaron al London Stadium con el objetivo de cerrar el 2024 de la mejor manera posible, manteniendo su ritmo ganador.
El Liverpool llegaba como favorito al partido contra el West Ham, y desde el primer minuto se hizo dueño absoluto de la pelota. Con un dominio claro del juego, los “reds” impusieron su estilo de presión alta y posesión precisa, controlando cada faceta del encuentro. No solo se adueñaron de la posesión, sino que también mostraron una gran ambición en ataque, generando constantes opciones de gol y buscando abrir rápidamente el marcador. Entérate: Daniel Muñoz y Jefferson Lerma, figuras en la victoria de Crystal Palace
El conjunto de Arne Slot lo intentó de varias maneras, buscando el gol que abriera el marcador. Tras una constante superioridad sobre los martilleros, finalmente, al minuto 30, Luis Díaz apareció para inaugurar el marcador. En una jugada que tuvo algo de fortuna, un rebote de un defensor permitió que el balón llegara a los pies de Lucho, con gran determinación, soltó un potente disparo al primer palo que dejó al portero sin tiempo para reaccionar, colocándola en el fondo de la red.
El equipo visitante no se detendría y ampliaría su ventaja al minuto 40, aprovechando una gran jugada colectiva. Mohamed Salah, con su característica visión y habilidad, se deshizo de un defensor y logró dejar el balón en una posición perfecta, para que Cody Gakpo, siempre atento a las jugadas, apareciera en el momento justo frente a la portería para empujarla con calma y poner el 2-0 en el marcador.
Las cosas no terminarían ahí, y apenas cuatro minutos después, Mohamed Salah aumentaría aún más la ventaja para el Liverpool, colocando el 3-0 en el marcador. Tras un preciso pase de Curtis Jones, Salah disparó desde fuera del área con poca potencia y, a pesar de que el tiro no parecía demasiado peligroso, el arquero no pudo detenerlo y la pelota terminó colándose en la red.
En el segundo tiempo, los visitantes se dedicaron a controlar más el partido, administrando mejor las cargas y el esfuerzo, lo que resultó en una disminución del ritmo y la intensidad en comparación con el primer tiempo. Con el marcador a su favor y la ventaja ya amplia, el Liverpool optó por manejar el balón con calma, evitando riesgos innecesarios.
Sin embargo, al minuto 54, Trent Alexander-Arnold sentenció el encuentro con un gol que cerró cualquier esperanza de reacción del West Ham. El defensor inglés, con su sello característico, disparó desde fuera del área y venció al portero rival, colocando el 4-0 en el marcador.
Al minuto 83, llegaría el quinto gol, que culminaría una goleada histórica para el Liverpool. Mohamed Salah, en una impresionante corrida superó a la defensa del West Ham y, con gran visión, asistió a Diogo Jota, quien estaba perfectamente posicionado en el centro del área. El delantero portugués no dudó y, con una definición precisa, empujó el balón al fondo de la red para poner el 5-0. Te puede interesar: Manchester City se sacude y vuelve a ganar en la Premier League
Con esta victoria, el Liverpool cerró el año como líder absoluto de la Premier League, alcanzando los 45 puntos y con un partido menos que sus rivales, dejando al segundo clasificado a 8 puntos de distancia.

