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¿Ser hincha del fútbol? Descubre lo que debes tener

El deporte es pasión, una que se vive y se siente como parte de ti. No hace falta ser hincha, solo debes leer con el corazón.

¿Ser hincha del fútbol? Descubre lo que debes tener

Los jugadores del Liverpool cantan junto a su hinchada la canción ‘You’ll never walk alone’ en Anfield, estadio del equipo. //Foto: tomada de internet.

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Si hay un momento que mueve las fibras del alma es escuchar a los hinchas del Liverpool entonar ‘You’ll never walk alone’, canción de Gerry and the Pacemakers que han tomado como propia y la han convertido en un himno. En los momentos buenos y en los difíciles, en las derrotas y en las victorias, a una sola voz, les recuerdan a los jugadores y a su cuerpo técnico que “nunca caminarán solos”.

El sentimiento que despiertan los deportes es inefable, es una construcción individual que termina sintiéndose en conjunto y crea comunidad, ya sea por factores emocionales despertados por la adrenalina de la incertidumbre o la empatía ante la humanidad que envuelve al jugador o los equipos; asimismo, están los factores sociales, familiares y culturales: pasiones heredadas, experiencias compartidas. La satisfacción personal de ver ganar a tu equipo o a tu atleta favorito se convierte en una narrativa épica y memorable. El deporte también es un escape de la rutina.

Así vivieron los seguidores de Atlético Bucaramanga la final del fútbol profesional colombiano contra Independiente Santa Fe. //Foto: Cortesía - Vanguardia.
Así vivieron los seguidores de Atlético Bucaramanga la final del fútbol profesional colombiano contra Independiente Santa Fe. //Foto: Cortesía - Vanguardia.

Hay quienes viven el sentimiento y quienes no lo comprenden. Al último grupo pertenece Beatriz Tuirán, a quien este fenómeno, con alto capital simbólico, despierta su curiosidad debido al volumen de masas que mueve y todo lo que desencadena en el mundo. “Yo solo veo un poco de gente corriendo tras una pelota e intentando meterla en la mitad de dos palos. Sé que detrás de todo hay una lógica, pero a veces no la entiendo y me pregunto: ¿es meramente emocional, qué se entiende desde lo que está pasando y los sentimientos que avivan? o ¿es sensorial por la satisfacción de apropiarse y sentirse identificado con algo?”.

Es más que 22 hombres divididos en dos equipos que corren tras un esférico por más de 90 minutos, tratando de insertar con los pies la pelota en el arco rival. Beatriz califica a los fanáticos como desentendidos, porque, aunque la explicación pueda ser lógica, sobrepasa el entendimiento humano. En el deporte quien lo vive es quien lo goza, pero el fútbol ha marcado la historia social de nuestro país, que, aunque no sea el deporte que más glorias nos ha dado, sí es el que reina.

Enamorarse del vasto sonido del taco contra el balón, del ensordecedor pitido del árbitro impartiendo justicia, de las triangulaciones, asociaciones, de cómo rompen las líneas y encuentran espacios, de los colores del equipo, de las melodiosas voces de la hinchada y de las historias que guardan.

El hincha siempre dijo sí a apoyar al Real Cartagena en 2024. Este año, los aficionados también le meten fe al auriverde. //Cortesía.
El hincha siempre dijo sí a apoyar al Real Cartagena en 2024. Este año, los aficionados también le meten fe al auriverde. //Cortesía.

Cómo no reflexionar sobre el significado de este deporte en la vida del ser humano. Un sentimiento que enardece en cada partido, minuto a minuto. Respondiendo a los dilemas de Beatriz, encontré a Juliana Romero, Maleja Cruz, Laura Castro y Junior Castillo, aferrados al mismo amor: el fútbol, y luchan cada día por nunca desligarse de él. Esta es la aventura del hincha, un ser que abarca la totalidad de la palabra pasión.

Juliana cuenta que su historia de amor comenzó por y con su padre, su hermano y Fernando ‘El Niño’ Torres. Para ella, el balompié es su mejor amigo, no hay día que no esté sujeto a él.

“Considero que el deporte tiene un poder inmensamente transformador. Es ‘un agente educador’, que, si me lo preguntas, no solo ‘entretiene’, sino que eventualmente instruye desde la disciplina, el esfuerzo, el sentido de pertenencia, y mucho más. La pasión por el deporte se siente y es evidente”.

Maleja Cruz, conocida por la comunidad udeceísta como una de las voces femeninas icónicas del programa radial EntreTiempo, narra que cada vez que le preguntan cómo se enamoró del deporte, ella se transporta a sus vacaciones de junio de 2010 en Cartagena de Indias. Allí se encendió la llama que jamás se apaga.

Ella disfrutaba del Caribe, mientras que en Sudáfrica se disputaba la cita mundialista que dio vida al emotivo Waka Waka; que gritó los goles de Diego Forlán, máximo artillero del torneo; que fue testigo de Maradona como seleccionador y con quien, de la mano de Leo Messi, Argentina quedó eliminada y goleada por Alemania en cuartos de final; la despedida de Kaká de los mundiales con tarjeta roja; la inmortal y gloriosa mano de Luis Suárez ante Ghana para darle vida a Uruguay; la descomunal patada de De Jong a Xabi Alonso, y el gol de Iniesta para que España levantara la anhelada copa.

Para ser hincha solo necesitas corazón. //Foto: tomada de internet.
Para ser hincha solo necesitas corazón. //Foto: tomada de internet.

Ese fue el mundial que flechó y fortaleció la relación padre-hija de la periodista, que ve el fútbol como un espacio de construcción personal y de estudio para entender la interacción social.

Laura es egresada del programa de Comunicación Social de la Universidad de Cartagena, integró el equipo de futsala en sus años de estudiante y asegura que hace parte de la larga lista de deportistas frustrados de Colombia. Aprendió a dominar el balón como método de inclusión social y ahora no se puede despegar de él. Ella viajaba de Zipacoa a Cartagena a altas horas de la noche porque prefería un partido a una fiesta, hacer magia con los pies a una chilena, una rabona o un penalti a lo Panenka.

En ocasiones, los sentimientos te dejarán desarmado de argumentos. Llorarás, gritarás, reirás, saltarás, pero sobre todo sufrirás, porque el deporte puede ser lo más generoso y bonito, pero también es cruel y devastador.

La pasión por el deporte te hace cometer locuras. Juliana, siendo adolescente, cuenta que en su primer viaje a Buenos Aires para visitar a su hermana mayor, se escapó para ver de cerca la ‘mítica’ Bombonera, la casa de su amado Boca.

Los jugadores de Boca Juniors celebraron con sus hinchas no sólo la obtención del título, sino la gran campaña realizada, la cual les permitió terminar de manera invicta el torneo apertura. //Foto: Cortesía.
Los jugadores de Boca Juniors celebraron con sus hinchas no sólo la obtención del título, sino la gran campaña realizada, la cual les permitió terminar de manera invicta el torneo apertura. //Foto: Cortesía.

Maleja tuvo la osadía, con 17 años, de viajar sola a Barranquilla a ver a la Selección Colombia en el Metropolitano y regresar a medianoche a Cartagena. Y está Junior Castillo, un periodista enamorado perdidamente del Real Cartagena, que en su adolescencia, con veinte mil pesos, pasó penurias en Barranquilla con un grupo de barristas. Asegura que ni sintió la ‘limpia’ que le dio su madre al enterarse porque ver a su equipo le llenaba el alma de regocijo; sin embargo, la experiencia lo llevó a ser menos fanático y más consciente. “El fútbol es una forma de vida. Es lo que dice Sacchi: ‘Lo más importante entre las cosas menos importantes de la vida’.”

El hincha vive al máximo desde cualquier lugar, sin miedo a callar y minimizar sus emociones por el qué dirán. Se enoja y se ríe con igual ímpetu en un mismo partido, en el transcurso de un minuto. Capaz de aplaudir de pie al rival o gritar ‘Kiricocho’ para evitar un mal en acciones decisivas. Como diría Mina Bonino, periodista deportiva y esposa del futbolista uruguayo Federico Valverde: “Para ser hincha solo necesitas el corazón. Que el trabajo difícil y de lo demás se encargan ellos”.

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