No es la primera vez que Cartagena será sede de una final en la que la Selección Colombia es protagonista. La primera que se jugó, en ese entonces, el estadio se llamaba Pedro de Heredia, fue en el 2006, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Colombia, ese día, le ganó 2-1 a Venezuela y consiguió la medalla de oro. En ese equipo brilló Juan Pablo Pino, jugador cartagenero, quien militó en varios clubes del exterior. Colombia formó en esa final con: David Ospina; Jairo Suárez, Daniel Briceño, Breiner García, Pablo Armero; Freddy Guarín, Edwin Valencia, Cristian Marrugo, Juan Pablo Pino, Darwin Quintero y Jackson Martínez.
19 años después, la Heroica albergará otra final, esta vez la del Sudamericano sub 17, en donde Colombia jugará por el título ante la potente Brasil. Las acciones serán en el estadio Jaime Morón, antes Pedro de Heredia. Te invito a leer: Video: Victoria con violencia, agresión venezolana tras paliza de Colombia
“El siguiente objetivo es el título, los chicos están contentos, pero ya pensamos en el siguiente partido”, dijo Freddy Hurtado, DT Selección Colombia sub 17.
Colombia llegó a la final después de vencer ayer a Venezuela 5-1, mientras Brasil venció 1-0 a Chile en la otra semifinal.
Sudamericano sub 17, la mejor vitrina para los jugadores
El Sudamericano Sub-17 de 2025, que se está celebrando actualmente en Colombia (del 27 de marzo al 12 de abril), está mostrando una vez más por qué es una de las competiciones juveniles más emocionantes y prometedoras del fútbol mundial. Este torneo, organizado por la CONMEBOL, no solo define a los siete representantes sudamericanos para el Mundial Sub-17 de 2025 en Qatar, sino que también sirve como vitrina para algunos de los talentos más brillantes del continente.
Históricamente, el Sudamericano Sub-17 ha sido un semillero de estrellas. Brasil, con 13 títulos, ha dominado la competición, produciendo jugadores que luego brillaron en el escenario global. Te invito a leer: Colombia golea a Venezuela y se cita con Brasil en la final
El futuro del fútbol sudamericano está en buenas manos. Este torneo no solo refleja el talento puro, sino también la pasión y la competitividad que caracterizan a la región. Con clubes europeos como Barcelona y Borussia Dortmund ya pescando en estas aguas (como el caso de Justin Lerma, vendido por Independiente del Valle al Dortmund), el Sudamericano Sub-17 sigue siendo un indicador claro de lo que está por venir en el fútbol mundial.

