Con el marcador y la adversidad de cara casi desde el vestuario, el Real Madrid halló la manera de imponerse. La expulsión de Raúl Asencio al minuto 7 parecía condenar a los blancos, pero el conjunto de Xabi Alonso se repuso con personalidad para firmar un valioso 3-1 ante Pachuca en el Bank of America Stadium de Charlotte, un resultado que los acerca a la siguiente ronda del Mundial de Clubes. Lea aquí: Juventus tuvo que sudar para vencer al Wydad AC en el Mundial de Clubes
La inferioridad numérica obligó a Alonso a reajustar líneas durante la pausa de hidratación. Colocó a Vinícius como punta, desplazó al canterano Gonzalo García a la izquierda y retrasó a Jude Bellingham junto a Fede Valverde. El movimiento surtió efecto de inmediato: al 35’, una cabalgada de Fran García halló a Bellingham, que cruzó raso para el 1-0.

Antes del descanso, Gonzalo volvió a lucirse con un pase filtrado que Arda Güler transformó en el 2-0 (43’). El turco, titular ante la ausencia de Kylian Mbappé, agradeció la confianza con gol.
El nervio inicial del Madrid pudo haber costado caro, pero Thibaut Courtois sostuvo al equipo con intervenciones decisivas ante Kenedy y Alan Bautista. Ya en la reanudación, un servicio largo de Huijsen propició el contragolpe que Vinícius habilitó para Brahim Díaz; el centro del malagueño encontró a Valverde, que selló el 3-0.

Pachuca, que se jugaba la vida en el torneo, encontró premio a su insistencia al 80’: Elías Montiel disparó y un desvío involuntario de Tchouaméni descolocó a Courtois para el 3-1 definitivo. Los hidalguenses intentaron apretar, pero ya era tarde; además, un rifirrafe entre Rüdiger y la zaga rival consumió los minutos finales. Le puede interesar: Mundial de Clubes: país sudamericano se ofrece a acoger la edición de 2029
Real Madrid, líder de grupo
Con estos tres puntos, el Madrid se coloca con +2 en la diferencia de goles y dependerá de sí mismo para amarrar el liderato del Grupo H cuando se mida al Salzburgo el 26 de junio en Filadelfia. Para Xabi Alonso, que venía de igualar 1-1 ante Al Hilal, supone su primer triunfo al mando merengue y una inyección de confianza pese al prematuro error de Asencio.

