La primera vez que le dieron dos infartos, el pasado 30 de julio, antes de desmoronarse, dijo la siguiente frase: “Yo soy Eugenio Baena, feliz día, feliz día, feliz día”.
No es un cuento chino, así sucedió en Hospital Bocagrande, en donde en aquella ocasión lograron reanimar a Eugenio Baena Calvo. Ese día, el más grande periodista deportivo que ha parido Cartagena, regresó de la muerte.
Todos los astros se alinearon para que así sucediera. “Sentí un fuerte dolor en mi corazón, llamé a mi hija Raquel para que me auxiliara, yo no tenía el carro conmigo, si yo tengo el carro terminó estrellándome antes de llegar al hospital porque el dolor en el pecho fue inmenso”, relató hace unos días el periodista deportivo que este sábado fue sepultado ante una multitud que asistió a darle el último adiós.
“Los infartos me dieron en el hospital y ahí me atendieron de una, luego llamaron para que me fuera a buscar una ambulancia medicalizada porque necesitaban trasladarme a la clínica Neurodinamia y esa ambulancia apareció de una a Bocagrande. Después, cuando llegué, había una persona esperando un procedimiento de cateterismo y me cedió el cupo para que yo pasara, todos los médicos estaban ahí reunidos para atenderme. En fin, Dios no quería que me fuera, ahora toca recuperarme, comer saludable, hacer ejercicios, mi vida tiene que dar un vuelco”.
Y la Chechi comentó: “Tiene el corazón aporreado, fue muy duro el impacto, pero soportó, va bien, seguimos confiando en que se sanará”. Lea: Gente del deporte recuerda a Eugenio Baena: hoy será su último adiós
Todo iba bien, había respondido de buena forma a los medicamentos, se sentía fuerte y con muchas ganas de vivir.
Tras salir de UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), en donde estuvo una semana, Baena bajó al piso, en donde no duraría ni 24 horas con vida. Como si estuviera escrito, la fecha de su fallecimiento sería el 8 de agosto de 2025, a la edad de 71 años (el próximo 28 de septiembre cumplía los 72).

La Chechi fue la única presente en el momento de la partida de su padre, ella en un testimonio desgarrador contó los últimos minutos.
“En la mañana, después de desayunar, lo bañé, lo cambié, lo emperfumé. Estaba feliz, le hice un video y ese fue el último registro que tuvo en vida. Eran las 8: 35 de la mañana de ese viernes 8 de agosto de 2025, que nunca olvidaré. Mi papá, en el video, me dijo emocionado: me siento como nuevo, me siento como nuevo, gracias a mi pequeña maravilla. Tan solo unos minutos después le dio el infarto y esta vez no pudo soportar”, recalca. Lea también: Desgarrador relato de La Chechi ante la muerte de su papá, Eugenio Baena
Se fue el papá de la Chechi Baena, el compadre de Happy Lora, el líder de Buenos días deportes, el emblema más representativo que quedaba en el periodismo deportivo de la Costa y uno de los grandes referentes a nivel nacional en esta profesión.
Le quedaron pendientes varias tareas, entre ellas escribir un libro que él mismo dijo que se llamaría “Dos infartos” para dejar plasmado en ese escrito el día que le vio cara a la muerte frente a frente, pero milagrosamente regresó a este mundo.
Otra asignatura pendiente fue ver a su Real Cartagena querido de vuelta en la Primera División, tras 12 años de continuos fracasos en la Primera B.
“Feliz día, feliz día, feliz día”, su saludo todas las mañanas en su programa, quedará como una frase inmortal.
Paz en la tumba de Eugenio, el Bate Baena.
Eugenio Baena y el último adiós
Ayer sábado, desde las 9 de la mañana, muchos seguidores de Baena pasaron por la funeraria Lorduy para darle el último adiós a Baena.
Luego, en una misa muy sentida, en la iglesia La Ermita, familiares y amigos le dedicaron unas palabras.
Posteriormente, en Jardines de Cartagena, a Baena lo esperó una multitud para darle el último adiós.
