Atlético Nacional recibió a São Paulo en el estadio Atanasio Girardot el martes, en el marco del partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores.
Desde el pitazo inicial, Nacional tomó la iniciativa: manejó la posesión del balón (55 % frente a 45 %) y generó múltiples aproximaciones ofensivas.
São Paulo, por su parte, se replegó y buscó aprovechar contragolpes, defendiendo con orden y solidez. Lea: Copa Sudamericana: América de Cali, de local, no pudo con Fluminense
El punto más definitorio fue la discreta actuación del volante Edwin Cardona, quien tuvo en sus pies (o mejor dicho, un la puntería propia) las oportunidades más claras: falló dos penales —uno primero, chutando desviado, y otro luego, que fue atajado por el arquero Rafael— y también vio cómo un remate suyo se estrellaba en el poste.
Fue, sin duda, una noche para olvidar para el mediocampista.
La hinchada verdolaga, presente en el Atanasio Girardot, vivió emociones intensas: el estadio se silenció entre el desconcierto tras el primer penal fallado y la incredulidad después del segundo.
Pese al dominio local y al esfuerzo ofensivo, el marcador quedó 0‑0, lo que hace que la serie esté abierta y mucho más pareja de cara a la vuelta en Brasil.
El resultado deja la serie igualada, beneficiando ligeramente a São Paulo, que cierra la llave como local.
Nacional deberá viajar a Brasil con el reto de corregir los errores y concretar, pues a pesar de haber sido más propositivo, se fue de Medellín sin ventaja en el marcador.
Serie muy abierta
Atlético Nacional tuvo el dominio territorial, creó oportunidades y falló desde el punto penal; São Paulo resistió con orden defensivo. El 0-0 obliga al equipo colombiano a buscar la victoria a domicilio. Lea: Fluminense anuncia incorporación colombiana para reemplazar a Jhon Arias
La tensión está servida para el partido de vuelta en el Morumbí, donde todo se definirá.
