El vestuario del Liverpool FC estalla tras las declaraciones de Mohamed Salah, su delantero insignia. Tras acusar al entrenador Arne Slot de dejarlo en el banco de forma injusta, Salah fue desconvocado para el partido contra Inter Milan por la UEFA Champions League, lo que abre la puerta a que esté viviendo sus últimos momentos como “red”.
En sus polémicas declaraciones tras el empate 3-3 ante Leeds United, el egipcio no se guardó nada: dijo sentirse “tirado bajo el bus” (“thrown under the bus”) por el club, acusó a Slot de romper la relación personal y advirtió que “alguien no quiere que esté en el equipo”. Lea: Mundial 2026: todo lo que debe saber para la compra de boletas
Esa explosión pública, poco habitual en su larga trayectoria en Anfield, sacudió los cimientos del plantel y obligó a la directiva a tomar cartas en el asunto.
El club respondió con contundencia: la decisión de excluirlo de la convocatoria fue conjunta entre la directiva y el cuerpo técnico, en un claro gesto para restablecer autoridad y preservar la disciplina interna.
Según Slot, no podía permitir tales declaraciones públicas en medio de una situación delicada.
Más allá del conflicto verbal, los números de este curso aumentan la tensión: luego de una temporada 2024-25 espectacular —con 29 goles y 18 asistencias—, esta campaña Salah apenas suma 5 goles y 3 asistencias en todas las competiciones. Un rendimiento muy lejano al de sus mejores años.
Algunos en la prensa y entre los seguidores han comenzado a cuestionar si la plantilla se rearmó sin él en mente: la salida de ciertos compañeros clave y los recientes fichajes podrían haber afectado su protagonismo. (Aunque esas explicaciones siguen siendo materia de especulación pública.)
En ese contexto, su ausencia frente a Inter Milan no es vista como una suspensión leve, sino como un posible punto de quiebre en su etapa en Liverpool. Hay quienes interpretan que este podría ser su adiós al club, especialmente si el entorno —incluida la delgada línea entre renovación de contrato y rendimiento real— no cambia pronto.
Opiniones divididas
Por su parte, voces críticas han cuestionado tanto el momento como la forma de sus declaraciones. Algunos opinan que dañar la moral del equipo justo antes de un partido decisivo podría haber sido un error, mientras otros defienden su derecho a expresar su frustración. Lea: Copa del Rey: Real Madrid y Barcelona conocieron a sus rivales
En redes se ha visto un fuerte debate sobre quién tiene la razón. > “This situation has really gotten out of hand so quickly” comenta un fanático en foro especializado.

