Nació para triunfar, para ser grande en el deporte, en donde desde niño mostró grandes habilidades en el fútbol, atletismo y béisbol, deporte este último por el que terminó inclinándose y en el que ya logró estampar la firma en el béisbol organizado con Chicago Cubs.
Es el caso de Luis Gabriel Díaz, el joven que vive días muy felices, pues se prometió así mismo el año pasado que en 2026 de cumpleaños se regalaría la firma en el béisbol organizado y así lo cumplió. El pasado 21 de enero, Luis estuvo de cumpleaños y tan solo un par de días antes había logrado la rúbrica con los con los Cubs. Lea aquí: Team Azul y Team Naranja dividen honores en un duelo parejo del Showcase
“Jorge, traéme al niño a jugar, tú sabes que ese pelao es un cerrojo en el arco de nosotros, no te lo lleves a jugar béisbol hoy”, decía Juan Carlos Paituví, entrenador de Talentos Cartageneros al padre de Luis Gabriel, el joven que hace varios años también era una promesa en el arco.

Jorge, quien trabaja como escolta, dice: “Luis era buen portero, atajaba con personalidad, le decían Calero, siempre salía a la cancha con una pañoleta en la cabeza. Ganó varios títulos en el fútbol con Talentos Cartageneros, en donde no solo atajaba bien sino que hacía goles de tiro libre. Fue muy bueno también en el atletismo, pero el béisbol lo enamoró más”.
“Las cosas de Dios”
El padre de Luis está feliz, no se cambia por nadie. “Cuando las cosas son de Dios, todo fluye. Luis probó en todas las posiciones de béisbol, tenía madera en cada una de ellas, hace cuatro meses el scout, Manuel Esquivia, le dijo intenta como lanzador, veo que ahí tendrás un chance importante para la firma y así fue, mi pelao ya firmó”, comentó el hijo de Dolka Guzmán, quien se desempeña como auxiliar de servicio al cliente en Comfenalco. Le puede interesar: Día y hora del partido del debut del Real Cartagena en el Torneo BetPlay
Cuando me hablaron que trabajara como lanzador no lo asimilé bien, eso me lo venían pidiendo hace un par de años, pero yo no estaba convencido, estaba enfocado en firmar como jugador de posición”.
Luis Díaz
Al decir sí todo comenzó a marchar de buena forma como lanzador. “Mi proceso en realidad fue muy rápido, tengo un brazo fuerte, me tocó solo desarrollarlo en la posición y mejorar la mecánica, he aprendido a amar mi nuevo rol, es una posición muy dinámica que requiere de mucha concentración”, sostuvo Luis Gabriel, quien ve en el béisbol una forma para ser feliz y mejorar la calidad de vida de su familia.

Sus equipos
En Cartagena jugó béisbol para White Sox, Tampa Bay y la Fundación Jiki Redondo.
Mide un metro con 86 centímetros, pesa 81 kilogramos y calza 44.
Está motivado, sabe que la tarea apenas empieza. “Sé que más adelante se vendrán más bendiciones, hay que trabajar duro. Espero llegar en algunos años a las Grandes Ligas”.
Se crió en el barrio Blas De Lezo, de niño recuerda “quería ser como Gio Urshela, fue mi gran ídolo de pelao. También seguía a Chicago Cubs por su campo corto Javier Baez, quien era magia pura en el infilder para este equipo”. Más aquí: Superliga de Colombia: esta millonada se embolsó Santa Fe tras el título
Su repertorio
Tiene talento en el montículo y mucho. Él mismo define todo su repertorio a la hora de lanzar. “Mi recta me llega a 90 millas, tengo un buen cambio de velocidad, curva, slider y el core. Trabajaré duro para lanzar más millas, apenas llevo 4 meses lanzando, sé que voy bien”.
Desde el domingo anterior, Luis Gabriel se encuentra en República Dominicana, en donde perfeccionará sus condiciones como lanzador.
Atrás quedaron aquellos momentos cuando se desempeñó como catcher, infilder y outfilder y bateba bien a ambas manos.
“Mi hijo tiene el talento, la disciplina y el firme deseo de llegar a las Grandes Ligas. Verlo llorar en el momento de la firma es una imagen que nunca sacará de mi mente”, remató don Jorge.
Es el orgullo de la familia. Sebastián, su hermano y quien también jugó béisbol, confía plenamente en sus condiciones. Él en los últimos años ha estado bien pendiente a la carrera de su hermano, esa que hoy ha abierto puertas que seguro estarán más llenas de bendiciones.


