El cruce entre Benfica y Real Madrid por la UEFA Champions League tuvo un cierre cargado de tensión que fue mucho más allá del marcador. La victoria visitante quedó atravesada por decisiones arbitrales que generaron reclamos inmediatos y encendieron la discusión.
El ambiente ya estaba caldeado desde el tanto de Vinícius Júnior. Su celebración junto al banderín del córner derivó en tarjeta amarilla y provocó una reacción airada de la grada del Estádio da Luz, que a partir de ese momento convirtió cada intervención del brasileño en motivo de silbidos. Lea: “Le dije a Vinicius ‘has marcado un gol de otro mundo ¿Por qué lo celebras así?’"
Poco después, un cruce con Gianluca Prestianni elevó el tono del partido. En medio del tumulto, Vinícius denunció un presunto insulto racista, situación que obligó al árbitro a detener el juego mientras se activaban los protocolos correspondientes, añadiendo aún más tensión al desarrollo del encuentro.
El punto de quiebre llegó al minuto 84. Richard Ríos cayó cerca del área tras un contacto con Vinícius, acción que el banco local consideró merecedora de una segunda amonestación. Desde Benfica reclamaron con fuerza una falta peligrosa y la consecuente expulsión del atacante madridista.
La reacción más vehemente se produjo en la zona técnica. José Mourinho protestó de manera airada la decisión arbitral, insistiendo en que la jugada ameritaba tarjeta. El juez mantuvo su criterio y, ante la insistencia del técnico, mostró la tarjeta roja directa.
La expulsión de Mourinho tendrá consecuencias inmediatas, ya que el entrenador portugués no podrá dirigir desde el banquillo en el partido de vuelta, programado en el Santiago Bernabéu. Un castigo que añade un nuevo capítulo a una eliminatoria ya marcada por la controversia. Lea: Mbappé pide a UEFA que prohiba a Prestianni volver a jugar la ‘Champions’
Partido muy tenso
El pitazo final dejó un clima espeso, con reclamos cruzados y una sensación de injusticia en el conjunto local.
Aunque el Real Madrid se llevó la ventaja, el debate arbitral y lo ocurrido en los minutos finales mantuvieron la serie bajo el foco, con la polémica como protagonista rumbo al desenlace en Madrid.