Según los informes preliminares, el argentino Gianluca Prestianni habría proferido cinco veces insultos racistas hacia el brasileño Vinicius, situación denunciada por el francés Kylian Mbappé tras el encuentro. El árbitro del partido aplicó el protocolo antirracismo inmediatamente después de que el delantero brasileño informara del hecho.
La UEFA confirmó que todos los informes oficiales de los encuentros disputados la noche del martes están siendo revisados para determinar si procede la apertura de un procedimiento disciplinario. Además de la conducta de Prestianni, el organismo europeo investigará el lanzamiento de objetos desde la grada, uno de los cuales impactó en Vinicius, y la expulsión del técnico del Benfica, José Mourinho, en el minuto 84 por protestar la acción que involucraba al delantero brasileño.
De acuerdo con la normativa de la UEFA (artículo 79.04), en caso de sanción a Mourinho, este podría no estar presente en el banquillo ni en la conferencia de prensa oficial del partido de vuelta, siendo sustituido por un técnico asistente. Lea: Mbappé pide a UEFA que prohiba a Prestianni volver a jugar la ‘Champions’
La decisión sobre la apertura de un procedimiento disciplinario y posibles sanciones contra Gianluca Prestianni será anunciada oficialmente en la página web de la UEFA, una medida que podría tener repercusiones significativas para el jugador y su club en los próximos encuentros de la Liga de Campeones que incluso lo dejarían por 10 fechas fuera de las canchas en Europa.
La UEFA aprobó la medida contra el racismo en 2009
El protocolo contra el racismo fue implementado con el objetivo de brindar herramientas claras a los jueces centrales ante conductas discriminatorias dentro de los estadios. Según las directrices, el árbitro está facultado para detener inicialmente el juego si detecta un comportamiento racista o si es informado de este por el cuarto árbitro.
En esa primera fase, el juez debe interrumpir el partido y solicitar que se emita un anuncio por megafonía instando a los espectadores a cesar de inmediato cualquier acto de carácter racista.

Si el comportamiento persiste, el reglamento contempla una segunda etapa que permite suspender temporalmente el compromiso y ordenar a los equipos retirarse a los vestuarios. En caso de que los actos discriminatorios continúen tras la reanudación, el árbitro puede adoptar la medida más severa: la suspensión definitiva del partido.
Estas disposiciones forman parte de las políticas disciplinarias impulsadas por la UEFA para prevenir y sancionar manifestaciones de racismo en las competiciones bajo su jurisdicción.

