Italia despertó este miércoles resignada a esperar hasta 2030 para volver a ilusionarse con un Mundial. Tras doce años sin clasificarse, el país atraviesa una profunda decepción y crece el reclamo por cambios estructurales en uno de los momentos más inciertos de la historia de la selección.
La incredulidad fue total al final del partido. En todo el país se repetía el “no puede ser”, mientras se asimilaba que habrá que esperar otros cuatro años para intentar ver nuevamente a la tetracampeona celebrar en una Copa del Mundo. Lea aquí: ¡Otra catástrofe! Bosnia y Herzegovina gana en penales y deja a Italia sin Mundial
El golpe definitivo llegó con la derrota ante Bosnia y Herzegovina en la tanda de penaltis de la final del repechaje. El “Tutti a casa”, replicado por los principales diarios deportivos, marcó el inicio de un nuevo capítulo, con una federación duramente cuestionada y un creciente clamor por una transformación que devuelva a Italia al lugar que supo ocupar.

Las críticas no se hicieron esperar. Enzo, un aficionado que vivió los títulos de 1982 y 2006, fue contundente: calificó la situación como “una vergüenza” y apuntó contra el nivel del equipo, la falta de delanteros efectivos, una defensa frágil y un portero que no ofrece garantías. Además, pidió una renovación desde las categorías inferiores, apostando por talentos de Serie B, C y D.
Otros hinchas, como Carlo, apelaron a la nostalgia al recordar épocas en las que predominaba la pasión por la camiseta. Según él, el fútbol actual se asemeja más a una empresa que a un equipo con identidad. Entre los más jóvenes, la frustración también es evidente. Jacopo, de 20 años, lamentó no poder ver a su selección competir al máximo nivel y, con ironía, expresó su deseo de que al menos jueguen el Mundial de 2030. Le puede interesar: Así quedaron los grupos del Mundial 2026; ya están las 48 selecciones
El malestar también se percibe en la calle. Nicola, un quiosquero, reflejó el sentir de muchos clientes que criticaron el “nivel mediocre” de los futbolistas actuales.

Reacciones desde el entorno cercano a la selección
Desde el propio entorno del equipo también hubo reacciones. El seleccionador Gennaro Gattuso pidió disculpas tras el partido, visiblemente afectado. Por su parte, Gianluigi Buffon, integrante del cuerpo técnico, llamó a analizar la situación con calma. De momento, no se han planteado dimisiones.
El presidente de la federación, Gabriele Gravina, anunció la convocatoria de un consejo federal para la próxima semana, en medio de pedidos de renuncia que, según explicó, deberán evaluarse dentro de ese organismo.
Las repercusiones también alcanzaron el ámbito político. Desde el partido La Lega, liderado por el vicepresidente Matteo Salvini, exigieron una refundación del fútbol italiano, comenzando por la salida de Gravina. En la misma línea, el presidente del Senado, Ignazio La Russa, admitió que, en el fondo, muchos ya temían esta eliminación.


