La develación de la estatua del miembro del Salón de la Fama Ichiro Suzuki en Seattle dejó un momento inesperado que rápidamente se volvió viral: el bate de la figura se desprendió en pleno acto oficial, generando sorpresa y risas entre los asistentes.
El incidente ocurrió este viernes en las afueras del T-Mobile Park, casa de los Seattle Mariners. Mientras el narrador Rick Rizzs guiaba la cuenta regresiva desde el número 51 —en honor al dorsal retirado del japonés—, la cortina fue retirada, pero con ella también cayó el bate de la escultura de bronce. Lea: Jannik Sinner tumba a Alexander Zverev y se instala en la final en Montecarlo
Un sonido seco marcó el momento en que el bate se desprendió y golpeó el suelo, justo cuando una lluvia de confeti llenaba el ambiente festivo. A pesar del percance, la ceremonia continuó sin mayores contratiempos y el público reaccionó con asombro y diversión.
La estatua representa a Suzuki en su icónica postura de bateo, un gesto que lo convirtió en uno de los peloteros más reconocidos de su generación. Lejos de incomodarse, el exjugador tomó el episodio con humor y aprovechó para hacer una broma que arrancó aplausos.
A través de un intérprete, Suzuki comentó entre risas que el responsable del incidente había sido el legendario cerrador de los New York Yankees, Mariano Rivera. “No pensé que Mariano fuera a aparecerse por aquí… y a romper el bate”, dijo, provocando carcajadas entre los presentes.
El club no tardó en sumarse al tono jocoso. Los Mariners publicaron en la red social X un mensaje en el que aseguraban haber “actualizado” el diseño del muñeco conmemorativo tipo bobblehead para incluir el detalle del bate roto, alimentando la conversación en redes.
Minutos después, el inconveniente fue solucionado: el bate fue recolocado y fijado nuevamente en la escultura. El homenaje a Suzuki se mantuvo intacto, celebrando la trayectoria de una leyenda que, además de su talento, demostró una vez más su carisma y cercanía con los aficionados. Lea: Así le fue a Nico Echavarría en el Master de Augusta
En la historia
Suzuki, exaltado recientemente al Salón de la Fama, también forma parte de un selecto grupo dentro de la franquicia de Seattle, al convertirse en apenas el tercer jugador en tener su número retirado, junto a Ken Griffey Jr. y Edgar Martínez, consolidando así su legado eterno en las Grandes Ligas.
