“Gloria a Ucrania, Viva Ucrania”, clamó como punto final a su discurso, trofeo en mano, Marta Kostyuk, la jugadora de Kiev que triunfó sobre la tierra de Madrid y se proclamó campeona del WTA 1.000 de la Caja Mágica, el éxito más importante de su carrera.
La jugadora de 24 años, sin la repercusión de las mujeres que forman parte de la nobleza del ‘ranking’ del circuito femenino, como fue el caso de su rival, Mirra Andreeva, amarró un éxito sin precedentes para ella, ante una adversaria con más pedigrí que el lunes será séptima del mundo. Lea: Fórmula Uno: Lando Norris se impone en el sprint este sábado en Miami
Y, además, rusa. Ignorada al término de la final por la vencedora, que abandera la causa de su país desde que hace cuatro años, en febrero de 2022, fue invadido por Rusia. Desde entonces Marta Kostyuk lo tiene claro y sus adversarias lo saben. No habrá protocolo con aquellas que no hayan condenado el conflicto, que no hayan salido al paso del atropello bélico a su país.
Sucedió en las semifinales con Anastasia Potapova. Rusa de origen aunque recientemente sostenida por la nacionalidad austríaca. Le ganó y no la saludó. Tampoco a Andreeva en la final. Se tiró al suelo, lloró de emoción y dio un mortal de espaldas, una pirueta, para celebrar su éxito. Pero a la pupila de Conchita Martínez ni la miró.
Ni antes, ni después. Ni en la red. Ni en la entrega de premios.
Tinte político
“A la única que saludaría sería a Daria Kastakina, que cambió de nacionalidad y manifestó públicamente que no apoya la guerra. Otros han cambiado de nacionalidad, pero no han mostrado su oposición a la guerra, no han apoyado a la gente de Ucrania. Y eso para mí no cambia nada”, expresó la jugadora de Kiev.
Con Andreeva ya había precedentes. No quería saber nada de ella en ese sentido. Pero el cara a cara tenso llegó años atrás con la número uno del mundo, al bielorrusa Aryna Sabalenka, en 2023, en Roland Garros, cuando el conflicto estaba más abierto, más encendido. Lea: Liga BetPlay: los siete equipos que lucharán por dos cupos de Playoffs
La campeona de Madrid negó la mano a su adversaria y fue abucheada. “Cuando juegas con una ucraniana no sabes lo que va a pasar. No sabes si el público te apoya o no”, dijo luego la número uno del mundo, que indicó que “nadie, rusos o bielorrusos, apoya la guerra”.