Jannik Sinner se clasificó este sábado para la final del Masters 1.000 de Roma tras vencer a Daniil Medvedev en semifinales (6-2, 5-7 y 6-4), en un partido interrumpido por lluvia que se reanudó al día siguiente y en el que el italiano empezó con gran brillantez, sufrió en la segunda manga y acabó imponiéndose.
Sinner, que pese a la victoria se mostró visiblemente cansado y pudo recuperarse gracias a que el encuentro se aplazó al día siguiente, a este sábado, por la lluvia, se clasificó así para su segunda final en Roma, donde buscará redimirse contra el noruego Casper Ruud tras la derrota del año pasado ante Carlos Alcaraz. Te invito a leer: Masters 1.000 de Roma: semifinal entre Sinner y Medvedev fue suspendida; esta es la razón
El italiano está a una victoria de conquistar el único trofeo de los nueve del circuito Masters 1000 que le falta y que solo consiguió Novak Djokovic, además de alcanzar el sexto campeonato consecutivo, algo que nadie antes logró.
Jannik Sinner , el mejor del mundo
Jannik Sinner se ha consolidado indiscutiblemente como el mejor tenista del planeta.
El joven italiano ha desatado una auténtica era de dominio en el circuito de la ATP, combinando una potencia desmedida desde el fondo de la pista con una madurez mental impropia de su edad.
Su ascenso a la cima del ranking mundial no es casualidad; es el resultado de una consistencia letal que lo llevó a conquistar sus primeros títulos de Grand Slam, incluyendo el Abierto de Australia y el Abierto de Estados Unidos, además de levantar la prestigiosa corona de las ATP Finals ante su público en Turín y guiar a Italia a la gloria en la Copa Davis. Te invito a leer: Sinner rompe récord de Djokovic con 32da victoria seguida en un Masters
Su evolución en todas las superficies ha sido espectacular. Sinner ha demostrado que su tenis es tan efectivo en las canchas rápidas cubiertas como en la exigente arcilla europea, logrando rachas históricas de victorias consecutivas en torneos Masters 1000 que lo sitúan estadísticamente a la altura de las grandes leyendas del deporte.
Con un palmarés que no para de crecer exponencialmente y una superioridad tenística que asfixia a sus rivales, el jugador de San Cándido gobierna el circuito con puño de hierro, ratificando cada semana por qué es el número uno del mundo.

