Fueron muchos pasajes de buen fútbol los que mostró Colombia la noche del pasado martes en el estadio Akron, de Guadalajara, en el 1-0 de Colombia ante República de Congo, en su segunda salida de la Copa Mundo. Lo de Colombia fue muy bueno; el triunfo por la mínima diferencia no refleja para nada lo que se observó en el terreno de juego.
Individualmente, el seleccionado nacional creció mucho en cada una de las líneas y eso hizo que la tricolor ofreciera un gran espectáculo. Esta Colombia juega sabroso; cuando se dedica a tocar, el rival no la ve y lo somete, dejando la sensación de que en cualquier momento, de tanto llegar y llegar, anotará los goles para celebrar victorias. Lea aquí: James Rodríguez iguala a Valderrama y Rincón en histórico récord mundialista
Van seis de seis posibles, los tres primeros ante Uzbekistán, en un 3-1 que bien pudo terminar a favor por más de 5 goles. Hay jugadores en Colombia en un nivel demasiado alto.
En el fondo, por ejemplo, se destaca el trabajo de los defensas Dávinson Sánchez, Jhon Lucumí y Daniel Muñoz, los tres marcando una diferencia enorme en la cancha defensiva y ofensivamente. Atrás, Sánchez y Lucumí son unas fieras y Muñoz, con dos tantos, el goleador del plantel nacional.
Muñoz aparece con movimientos sorpresivos y se convierte en una opción de pase en el área. No es cosa de un día. Este gran lateral derecho de la Premier es seguido de cerca desde ya por poderosos clubes en el mundo.
En el medio campo, el chacho de la película en la primera línea es el pelao (22 años), Gustavo Puerta, el motor del equipo en el quite y uso del balón, dinámico, con carácter y entrega. Un jugador de ida y vuelta al mejor estilo del fútbol moderno. Y lo mejor: incansable. Le puede interesar: Colombia ya está en 16avos: estos son sus posibles rivales en el Mundial
Más adelante, como extremo o interior, se mueve con destreza y maestría Jhon Arias, quien le pone el toque de calidad y cambio de ritmo a la tricolor, sin olvidar la marca, algo que sabe y cumple de muy buena forma en la cancha.

Por la otra banda, Luis Díaz hace de las suyas con talento, velocidad, uno contra uno y pisando área. Realiza un extraordinario mundial, sabe que es el referente y ha decidido dar un paso al frente en beneficio del grupo.
¿Y James?
El 10 de Colombia ayuda a su manera y a su ritmo a la selección. No está para jugar todo el partido, el físico no le da, pero sí para liderar, conducir e intentar gestar jugadas de gol que han nacido de una mente creativa. Si lo siguen llevando así, de 45 a 60 minutos, James ayudará y mucho.

Buscando al 9 para Colombia
Dos partidos discretos de Luis Suárez en el frente de ataque hacen que la gente piense que se anda buscando un nueve. Se le abona, eso sí, ser el primer defensa de Colombia arriba, en donde corre y mete corazón en cada jugada. Pero los atacantes viven de los goles y Suárez ya comienza a sentirse ansioso porque no ha podido celebrar. Más aquí: Colombia se metió en dieciseisavos de final; Cristiano Ronaldo despertó e Inglaterra se atascó
Y ojo, que lo de James y Suárez no es malo. No. Solo que les ha faltado en la cancha para estar en el nivel de los demás mencionados.
¿Y los demás?
Camilo Vargas mostró seguridad ante República de Congo y Johan Mojica, a quien no le fue bien en su debut, mostró sus credenciales ante Congo, al igual que Jefferson Lerma, quien lució un poco mejor en la zona medular.

La selección tiene banca
Han entrado muy bien y ayudan rematando los partidos, aprovechando las oportunidades.
Jugadores como Cucho Hernández, Jáminton Campaz, Richard Ríos y Juan Fernando Quintero son muy buena opción para aportar lucidez y marca cuando el partido lo amerite. También está ahí esperando la oportunidad Jorge Carrascal, magia pura en la mitad de cancha.
Colombia no tiene miedos
Es así como Colombia muestra sus cartas en el Mundial, no las esconde, comienza a ganar protagonismo y, si afina en la definición, se convertirá en una selección que meterá miedo a sus rivales.
Portugal, segundo del grupo K, será el próximo rival este sábado, en Miami. Si Colombia sigue en alza, lo que se viene es algo muy lindo para los amantes del buen fútbol en nuestro país.


