En la mente y el corazón de los colombianos, siempre México tendrá un lugar especial. En lo deportivo, se debe decir que a Colombia le fue muy bien en Ciudad de México y Guadalajara, sedes de la tricolor en la cita mundialista.
En el Azteca de Ciudad de México y Akron de Guadalajara, Colombia ofició como local porque siempre encontró las tribunas repletas de colombianos que le apoyaron sin cansancio. Lea aquí: Colombia-Portugal y la danza millonaria de la reventa de boletas
Fue bendito el paso de Colombia por tierras mexicanas, con seis puntos conseguidos en igual número de puntos disputados. Rendimiento del 100 por ciento.
Los jugadores se llevan en el corazón el cariño de miles y miles de personas que dieron todo por estar ahí y aplaudirlos en cada acción de juego, sin importar quedar endeudados o renunciar a darse sus gustos para poder estar ahí acompañando y alentando a la selección.

Colombianos fueron felices en México
Pero todo el esfuerzo valió la pena para los hinchas, que se llevaron una grata impresión de un país que los recibió con amor, mucho amor. La calidad humana de las personas es impresionante. Los mexicanos tienen una amabilidad genuina, un don de gente encantador. Y eso, el hincha colombiano lo sintió.
El paso de los hinchas por México también dejó claro que entre los mexicanos y colombianos hay una conexión especial, tal vez única entre mexicanos con un país de Suramérica. Ese apoyo irrestricto a la selección Colombia en los estadios, en las calles, en los puestos de comida y en cada uno de los sitios turísticos hizo sentir a los colombianos como en casa. Le puede interesar: ¿Cuándo juega Colombia vs. Portugal en Miami? Hora y dónde ver el duelo
Colombia se fue de México llevando a este país en el corazón, recordando el sabor de los tacos, sus lugares más bonitos y, por supuesto, sus frases conocidas: órale (está bien), hijole (asombro), desmadre (caos en una reunión) y padrísimo (excelente, genial).
Sí. Todo estuvo padrísimo en México para Colombia y los colombianos.

