La esperada conquista del espacio deportivo estadounidense por parte del fútbol ha acabado revertiéndose y la Copa del Mundo llega a su final cada vez más parecida a lo que se espera de un espectáculo norteamericano.
Si el Mundial de 1994 fue el impulso decisivo para la creación de la Major League Soccer, la Copa del Mundo norteamericana de 2026 se esperaba que fuese la punta de lanza que le permitiese al fútbol hacerse un hueco entre los grandes deportes estadounidenses. Lea: “No soy vende humo, pasé esa etapa, lo exporto a nivel industrial”: Alfredo Arias
Los más de seis millones y medio de aficionados que han acudido a los estadios (más que el total de la asistencia en Rusia y Qatar conjuntamente) y el seguimiento de todos los partidos, con audiencias millonarias, hablan del éxito del torneo.
Durante casi más de un mes, el soccer ha sido el eje central de las transmisiones deportivas, pero las formas le han acercado mucho al concepto de espectáculo norteamericano, la FIFA.
Pausas de hidratación
Primero fue la decisión de vender como espacios publicitarios las pausas de hidratación.
Ante el riesgo de temperaturas extremas, la FIFA decidió que en el minuto 22 de cada tiempo se parase el partido durante tres minutos para que los jugadores se pudiesen hidratar. Una medida que buscaba preservar la salud de los futbolistas, pero que derivó en un tiempo muerto al estilo del baloncesto. Primero, porque las mayoría de cadenas televisivas vendieron ese espacio a los anunciantes y, luego, porque los entrenadores lo utilizaron para dar consignas a sus equipos.
El primero fue el técnico de la selección estadounidense, el argentino Mauricio Pocchetino, que sacó un portátil para mostrar a su equipo errores que había cometido ante Paraguay, en el primer partido, y luego fueron sumándose el resto de seleccionadores, que utilizaron la pausa para cambiar la dinámica del juego.
Show del entretiempo
El Mundial 2026 tomó el espectáculo de mitad de partido de la Superbowl. La Copa del Mundo tendrá su ceremonia de clausura previa, con actuaciones entre otros de Laura Pausini y Robbie Williams, pero también un concierto en el entretiempo en el que actuarán Shakira, Madonna y el grupo de k-pop BTS, lo que puede demorar el comienzo de la segunda parte.
Esto ya ocurrió en la pasada Copa América 2024, también disputada en EE.UU., cuando después de sancionar con partidos a los seleccionadores cuyos equipos ingresaban tarde al campo en la segunda mitad durante el torneo, Shakira actuó en la final durante siete minutos, que entre montaje, desmontaje del escenario y adecuación del terreno de juego el reinicio del partido se demoró 26 minutos.
Anillo de campeones
El último paso ha sido el anuncio de que los campeones recibirán un anillo al estilo de lo que hace en las Grandes Ligas, la NBA, el fútbol americano y el hockey sobre hielo. “La FIFA adoptará esta seña de identidad del deporte estadounidense y entregará anillos a los vencedores del Mundial de este año”, señala la propia Federación Internacional. Lea: Todos los detalles de la final del Mundial, esto es lo que durará el concierto en el entretiempo
Es la ‘colonización’ final del sentido del espectáculo estadounidense hacia la Copa del Mundo, un paso que tendrá una complicada continuación dentro de cuatro años, cuando España, Marruecos y Portugal -más los partidos inaugurales que se jugarán en Suramérica- alberguen el torneo con una cultura futbolística totalmente opuesta
