El balón comenzó a rodar para Jheimir José Trespalacios Maza cuando apenas tenía cuatro años. Desde entonces, el fútbol se convirtió en mucho más que un juego para este joven nacido en Pasacaballos, Cartagena. Hoy, con 16 años, aquel niño que empezó a perseguir una pelota en su tierra natal mira hacia un horizonte mucho más amplio: convertirse en futbolista profesional de élite y abrirse camino en el exigente fútbol internacional.
Hace cuatro años, su historia dio un giro importante cuando ingresó a Dreams Sportive SAS, organización deportiva dirigida por Yeison Pérez y dedicada a la representación y proyección internacional de jóvenes futbolistas. Desde allí comenzó un proceso que lo llevó a conocer otros estilos de juego, competir en escenarios diferentes y entender que para llegar lejos en el fútbol no basta con tener talento: también se necesita disciplina, preparación y perseverancia. Lea: Las cifras que dejó Lionel Messi con Argentina tras su retiro de la selección
Trespalacios es un volante creativo que puede desempeñarse como extremo y también como volante de primera línea. Su principal carta de presentación está en los pies: velocidad, técnica, capacidad para el regate y, especialmente, una visión de juego que le permite encontrar espacios y compañeros entre líneas. Él mismo define sus características con claridad: “Soy un jugador rápido y muy regateador, pero me destaco más por mi visión de juego en volante 5 y extremo”.
Su primera gran experiencia internacional llegó en Brasil, país donde permaneció alrededor de un año y siete meses vinculado al Gremio Maringá, además de pasar aproximadamente tres meses por el club Esportyng Primavera. Fue una etapa de aprendizaje intenso, en la que pudo conocer de cerca una escuela futbolística reconocida mundialmente por la formación de jugadores ofensivos y técnicamente dotados.
El recuerdo que guarda de Brasil es positivo. Más allá de los entrenamientos y los partidos, aquella experiencia le permitió incorporar conceptos tácticos y nuevas formas de entender el juego. “Mi experiencia en Brasil la califico excelente y si algún día Dios y la empresa Dreams Sportive me brindan la oportunidad volveré a vivirla. Aprendí demasiado tácticas y formas de juego”, afirma el joven cartagenero, convencido de que esa etapa hizo parte fundamental de su crecimiento.
Su rendimiento tampoco pasó inadvertido. Durante su estadía en territorio brasileño fue observado por clubes de mayor tradición, entre ellos Santos y Palmeiras, dos instituciones que históricamente han tenido un papel destacado en la formación y proyección de futbolistas. Para un jugador que todavía estaba dando sus primeros pasos en el fútbol internacional, aparecer en el radar de organizaciones de ese calibre significó una señal de que el camino recorrido podía llevarlo a escenarios mayores.
Pero la adaptación al fútbol internacional también implica retos. Uno de ellos ha sido el aspecto físico. Trespalacios reconoce que ha tenido que trabajar especialmente en la recuperación de masa muscular para alcanzar las exigencias de un fútbol cada vez más intenso y competitivo. “He mejorado mucho en lo físico porque siempre he tenido que recuperar masa muscular, pero estamos dándole toda”, explica, dejando claro que su evolución no se limita al talento con la pelota.
Después de regresar a Colombia durante las vacaciones de diciembre de 2025, el mediocampista volvió a ponerse a las órdenes del trabajo de formación en Cartagena. Sin embargo, la pelota volvería a ponerlo rápidamente frente a una nueva oportunidad. En marzo de este año viajó a Polonia para probar suerte, aunque en aquella ocasión las condiciones no permitieron que el proyecto llegara a buen puerto.
El fútbol, sin embargo, no siempre cierra una puerta sin abrir otra. Poco después apareció la posibilidad de llegar a Europa de la mano de un club de Eslovenia. Trespalacios tuvo la oportunidad de estar en el AFC Nové Mesto, de la ciudad de Nové Mesto nad Váhom, donde fue recibido y evaluado. La experiencia volvió a confirmar que su nombre comienza a despertar interés fuera de Colombia.
“Gracias a Dios me brindó la oportunidad a Europa, Eslovaquia, donde estuve en el club AFC Nové Mesto, donde fui bien recibido. Lastimosamente por documentos de legalidad me tuve que regresar a Colombia, pero con la fe intacta de que regresaré a dar lo mejor de mí”, relata el futbolista. Aunque la situación documental obligó a interrumpir el proceso, el sueño europeo quedó intacto.
Por su edad, Jheimir todavía deberá esperar para poder concretar una vinculación definitiva con el club europeo. La expectativa es que pueda regresar alrededor de enero de 2028, cuando alcance la mayoría de edad y pueda avanzar en las condiciones necesarias para continuar su proyecto futbolístico en Europa. Mientras llega ese momento, el trabajo no se detiene: en Cartagena seguirá entrenando bajo la orientación de Dreams Sportive SAS, afinando su técnica, fortaleciendo su físico y preparándose para el siguiente capítulo Yeison Pèrez, su representante es su ángel guardian.
Detrás de cada gambeta y de cada pase filtrado también existe una familia que ha acompañado el proceso. Su madre, Maribet Maza Torres, ha sido su principal respaldo durante este recorrido, junto con sus familiares y su padrastro, Jair Martínez. “Gracias a Dios tengo el apoyo de mis padres y familiares, pero mi gran apoyo ha sido mi madre, que siempre me ha aconsejado y hoy en día le debo todo a ella. También quiero aprovechar el espacio para darle las gracias a mi padrastro Jair Martínez, que también me ha apoyado”, expresa con gratitud.
Jheimir encuentra inspiración en un futbolista que representa precisamente algunas de las virtudes que quiere potenciar en su propio juego: el portugués Ricardo Quaresma. El regate, la imaginación y la capacidad para desequilibrar son características que el cartagenero admira del exjugador portugués. “Mi jugador de admirar es Ricardo Quaresma porque siento que juego el mismo estilo de él y lo admiro mucho. Me esfuerzo cada día para ser como él o mejor”, sostiene. Lea: Sebastián Viera será el nuevo entrenador de Junior: así le fue como jugador
A las puertas de Europa
A los 16 años, Trespalacios sabe que todavía queda un largo camino por recorrer. Ya conoció el fútbol brasileño, tocó las puertas de Europa y comprobó que también existen obstáculos fuera de la cancha. Ahora deberá convertir esas experiencias en aprendizaje para seguir creciendo como futbolista. Desde Pasacaballos, el joven volante cartagenero mantiene intacta la ilusión que nació cuando tenía apenas cuatro años: algún día vestir una camiseta profesional, jugar en grandes escenarios y demostrar que desde Cartagena también pueden surgir talentos capaces de conquistar el fútbol internacional.
