El Deportivo Cali atraviesa horas de preocupación luego de que Johan Martínez fuera víctima de un grave episodio de violencia e intimidación ocurrido el miércoles 2 de septiembre.
El volante se encontraba acompañado por su familia cuando fue abordado por varias personas que, según las denuncias conocidas, se identificaron como seguidores del conjunto azucarero. Lea: Dimayor castiga a Santa Fe y América por los violentos disturbios en El Campín
El técnico Rafael Dudamel fue quien hizo pública la situación y entregó detalles sobre lo sucedido. El entrenador aseguró que Martínez fue agredido en la calle cuando salía de un restaurante y que los responsables lo intimidaron con un arma de fuego. “Se bajaron dos tipos cuando Johan Martínez salía del restaurante y con revólver en mano y agrediéndolo”, relató el venezolano en declaraciones a Win Sports.
El plantel profesional también se pronunció sobre el caso y señaló que tres personas, con cascos de motocicleta para ocultar su identidad, abordaron al futbolista, lo amenazaron y lo agredieron. Lea:
Según el comunicado divulgado por el equipo, los hechos estarían relacionados con el complicado momento deportivo que atraviesa la institución.
El Deportivo Cali rechazó categóricamente la agresión y expresó su solidaridad con Martínez y su familia. La institución aseguró que ninguna amenaza tiene cabida en el fútbol ni en la sociedad y anunció que colaborará plenamente con las autoridades para contribuir al esclarecimiento del caso y lograr que los responsables respondan ante la justicia.
El episodio se produce pocos días después de otro hecho de violencia alrededor del club. En el partido frente a Atlético Bucaramanga, varios aficionados invadieron el terreno de juego al finalizar el encuentro, en medio del malestar por los resultados del equipo. La situación ha aumentado la preocupación por la seguridad de jugadores y miembros del cuerpo técnico. Lea: Campeón del mundo con España en 2026 anunció su retiro de la selección
Condena de Acolfutpro
Acolfutpro también condenó lo ocurrido y pidió a las autoridades investigar, identificar y judicializar a los responsables, además de garantizar la seguridad del futbolista y su familia. Mientras avanza la investigación, el caso de Johan Martínez vuelve a poner sobre la mesa la gravedad de trasladar la frustración por los resultados deportivos fuera de los estadios y convertirla en amenazas contra los protagonistas del fútbol.

