El partido entre Sassuolo y Juventus terminó convertido en uno de los temas más comentados de la cuarta jornada de la Serie A. El conjunto local se impuso 3-2 con un gol en el minuto 94 que generó numerosas dudas en redes sociales por la manera en que la defensa de la ‘Vecchia Signora’ permitió la acción decisiva.
La jugada comenzó después de una pérdida de balón de Juventus que dejó al equipo completamente expuesto. Vasilije Adžić recibió con mucho espacio dentro del área y, ante la escasa reacción de los defensores, tuvo tiempo para controlar y definir para darle a Sassuolo una victoria agónica. La secuencia defensiva fue calificada en algunos reportes como especialmente llamativa. Lea: James Rodríguez anunciaría esta semana su futuro con la Selección Colombia
La controversia aumentó por un detalle particular: Adžić pertenece a Juventus y se encuentra cedido esta temporada en Sassuolo. El futbolista montenegrino terminó siendo precisamente quien castigó a su club propietario, en una coincidencia que alimentó todavía más las especulaciones alrededor del resultado.
El encuentro había tenido un desarrollo igualmente intenso. Juventus logró reaccionar y llegó a igualar el marcador en dos oportunidades, pero finalmente Sassuolo encontró el contragolpe definitivo en el tiempo añadido. La derrota significó además el primer tropiezo de la Juventus en la actual temporada de la Serie A, después de sumar siete puntos en las primeras cuatro fechas.
Sin embargo, es importante precisar que no existe hasta ahora una investigación oficial ni pruebas públicas que demuestren que el partido haya sido amañado. Las acusaciones surgieron principalmente por la extraña apariencia de la jugada final y por la condición de Adžić como jugador propiedad de Juventus. Cualquier eventual investigación tendría que revisar movimientos en apuestas, comunicaciones y otros elementos antes de establecer alguna irregularidad.
Muchas sospechas
Por ahora, la polémica permanece en el terreno de las sospechas y no puede hablarse de un amaño confirmado. Lo que sí quedó registrado fue una inesperada derrota 3-2 de Juventus ante Sassuolo y un gol de Adžić que, por la pasividad defensiva mostrada en la acción, abrió un debate que rápidamente trascendió las fronteras del fútbol italiano.
