Lo que prometía ser un encuentro deportivo en Bucaramanga terminó convertido en una auténtica batalla campal de la forma menos pensada.
En plena cancha, una jornada de microfútbol se descarriló por completo cuando un jugador y el juez central del compromiso protagonizaron un violento altercado físico que dejó atónitos a todos los espectadores presentes en el escenario deportivo.
El choque se desencadenó tras una serie de reclamos acalorados y provocaciones. Te invito a leer: Video: Juan Fernando Quintero recibe botellazo tras brillar con el Medellín
El deportista intentó amedrentar a la autoridad del partido adoptando una postura desafiante, pero la respuesta del colegiado tomó a todos por sorpresa. Lejos de retroceder, imponer una sanción disciplinaria con tarjetas o buscar la intermediación de los demás futbolistas, el árbitro decidió responder de inmediato en el mismo tono agresivo, demostrando unas inesperadas dotes para el boxeo.
Ante la mirada incrédula de los asistentes y demás integrantes de ambos equipos, el réferi conectó una certera combinación de golpes que arrinconó rápidamente al jugador agresor, ganándole la pelea de forma contundente en cuestión de segundos.
La escena fue registrada en video y no tardó en volverse viral por la peculiaridad de ver al encargado de mantener el orden convirtiéndose en el vencedor de una pelea de barrio.
El episodio reactivó el debate sobre la intolerancia y la falta de garantías de seguridad en los torneos aficionados. Te invito a leer: Video: Juan Fernando Quintero marca su primer gol con el Medellín
La situación no dejó heridos de gravedad.

