Para referirse a la construcción del Nuevo Chambacú, que se entregará este 30 de septiembre, hay que recordar la conexión especial que tiene con el fútbol, Dumek Turbay, alcalde de Cartagena.
Turbay visionó este proyecto hace mucho tiempo, desde el 2010 siendo gerente de Iderbol y, posteriormente, en 2016 cuando llegó al cargo de Gobernador de Bolívar. Siempre lo tuvo en mente.
Y es que a finales de los años 80, Turbay ya jugaba en la populosa cancha de fútbol de Chambacú, llena de caracuchas, huecos, desniveles, piedras, palos, vidrios y todo lo que te pudieras encontrar ahí mientras que conducías un balón tratando de embocarlo en el arco rival.
El hoy máximo mandatario de los cartageneros hizo parte del equipo Rodríguez Torices, dirigido por Jairo Padilla, quien recientemente salió en un video de redes sociales, diciendo: “Dumek jugaba de defensa central, era buen jugador, encajó muy bien en ese gran equipo, siempre fue ganador”.
Turbay, además de ser defensa centro se desempeñó como volante de primera línea. Quienes lo vieron jugar en aquellos tiempos afirman que era fuerte en la marca, con liderazgo en la cancha y un gran remate de larga distancia con pelota quieta o en movimiento.
Chambacú, como el mismo Turbay dijo en una entrevista recientemente, le dejó muchas marcas en su cuerpo. Sí. El que se caía en esa cancha, conocida como la Incredial, era raspón o cortada segura.

En Rodríguez Torices, su primer equipo en La Heroica, estuvo unas tres o cuatro temporadas, mientras estudiaba derecho en la Universidad de Cartagena.
Algunos compañeros que hicieron parte de Rodríguez Torices fueron: Édgar Barrios, Carlos Martínez, Ricardo Ramos, Lucas Caraballo, Miguel Cardales, Edwin Torres, Rafael Anaya y Arturo Ruiz. Lea: Nuevo Chambacú, la nueva joya de la corona del deporte en Cartagena
Posteriormente, Turbay participó en torneos de fútbol y microfútbol en Manga, Crespo y Pie de Popa, en donde siempre hizo parte de equipos competitivos.
“No le gustaba perder, armaba equipos bravos para pelear título. Era el capitán siempre, le pegaba bien a los tiros libres, un día le dije que me dejara cobrar un tiro libre y me dijo: bueno pásamela a mí y yo le pego. Jugué con Dumek en varios equipos, incluso antes de que él llegara al de Rodríguez Torices”, recalcó Pedrito Pereira, quien además fue compañero de Turbay en la Universidad de Cartagena.
En 1997, como dirigente deportivo, Turbay tuvo que ver mucho con la conformación de los Guerreros del Carmen de Bolívar, equipo de la Primera C, integrado por jugadores del municipio con varios refuerzos de Cartagena.
También fue gerente deportivo de Real Cartagena, alcanzando el ascenso en el 2004 y ganando el subtítulo de la A en 2005, en el logro más importante del auriverde en toda su historia. Lea también: Nuevo Chambacú, fuente de alegría, ilusión y esperanza
Desde niño sigue a Millonarios y al Real Madrid, pero el equipo de su corazón hace muchos años es el Real Cartagena.

El gran reto ahora de Turbay
El Nuevo Chambacú, sin duda, ha sido el mejor gol de tiro libre anotado por Turbay Paz.
Pero ahora, el gran reto que tiene es el mantenimiento del Nuevo Chambacú para que se conserve muy bien y perdure en el tiempo.
Tener una obra con más de 80 mil metros cuadrados como esta requiere para su mantenimiento, según indicó una fuente, de unos 400 millones de pesos mensuales.

Lo que hay en el Nuevo Chambacú
66 mil millones de pesos se invirtieron en el Nuevo Chambacú, que entregó hace un par de meses la primera fase con dos canchas sintéticas para el fútbol menor, con graderías, baños, restaurante, parques y parqueaderos y que próximamente abrirá las puertas con una cancha de fútbol mayor, un estadio de sóftbol y béisbol juvenil, una cancha múltiple para microfútbol, voleibol y baloncesto y un skate park.
La segunda fase de la obra incluye áreas para mascotas, corredores comerciales y turísticos y conexión con Puerto Duro.
Es la principal obra que se hace en Cartagena en materia de deporte desde los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 2006 (hace 20 años).
Sí. Turbay se enamoró del fútbol y del deporte y gracias a ese amor el Nuevo Chambacú hoy es una realidad.

