En el estadio de fútbol del Nuevo Chambacú, los niños corren de un lado al otro, llenos de una felicidad pura.
En la mitad de la cancha un joven hace pirinolas, domina bien el balón, no lo deja caer. Se nota que es muy buen jugador.
Se trata de Bernardo Medrano, 12 años, volante
10 de Barú, otro de los equipos que fue invitado a la jornada inaugural de este escenario.
Ya no hay piedras, palos, vidrios, caracuchas. No. Ahora hay una hermosa cancha sintética, con graderías y un banco de lujo, además de dos camerinos. Lea: Nuevo Chambacú, fuente de alegría, ilusión y esperanza
Bernardo sabe que lo mejor está por venir. “Juego de volante 10, me gusta tener el balón y poner pasegol, eso es lo mío. Yo quiero ser como Pedri, soy fans de él y del Barcelona”.
Tiene chispa para jugar, pero también se expresa muy bien. “Que clase de cancha, esto está es hermoso, nunca había jugado en un campo tan elegante, así me dan ganas de quedarme pateando balón las 24 horas y sin dormir”, agrega.
Sus metas son mayúsculas, no le tiene miedo a los retos que se pone. “Yo la tengo clara, lo mío es llegar a la selección Colombia, ve lo que te estoy diciendo”, remata.

Fram Pacheco, exfutbolista profesional cartagenero, se lo queda viendo. “Berna, pelao, dale que tú puedes, ahora tienes una cancha con todas las condiciones. Yo salí de este campo, pero en aquel tiempo era un peladero, en el que el balón nunca llevaba un recorrido normal, se quedaba en los huecos, charcos o se desviaba con las piedras y caracuchas. No era fácil”.
Bernardo escucha atentamente el comentario de Pacheco y le pregunta: “¿entonces como hiciste para salir de esta cancha para un equipo profesional?”.
“Sencillo mijo: voluntad, disciplina y mucho trabajo. Pero ahora tanto tú como las nuevas generaciones tienen canchas de fútbol de primer nivel como Nuevo Chambacú, Alameda la Victoria, Los Calamares y San Fernando y eso es gracias a que tenemos a un Alcalde que ama y siente el deporte”, resalta Pacheco, quien fue campeón con Real de la Primera B en 2004 y subcampeón de la A con el auriverde en 2005.

Los sueños de Luis Darío
Al otro lado de la cancha de fútbol, Luis Darío Blanquicet, visiblemente emocionado, dice: “conocer este escenario es lo mejor que me ha pasado en la vida”.
Tiene 14 años, vive en Bocachica, en la misma isla en donde se abrió camino Tayron Guerrero, lanzador de los Medias Rojas de Boston.
Luis Darío, junto con sus compañeros, fue invitado por la Alcaldía de Cartagena para jugar un partido inaugural en el Nuevo Chambacú, que entre sus escenarios también tiene un estadio de béisbol para categorías menores.
Sus ojos brillan de la felicidad. “Nos vinimos en una lancha desde la isla hacia acá, estoy emocionado, este campo está bien bacano. Te repito que esto es lo mejor que me ha pasado en la vida, yo sueño con llegar a las Grandes Ligas, así como lo hizo Tayron. Gracias, Alcaide (Dumek Turbay) por la invitación, esto me motiva mucho para seguir adelante”, agrega mientras observa detenidamente cómo luce el estadio que servirá para la formación de muchos beisbolistas en Cartagena y Bolívar.
“Mis posiciones son lanzador, campocorto y jardinero. Me gusta como juega Fernando Tatis Junior, de los Padres de San Diego”, comenta Luis Darío, quien tiene claro su principal inspiración: “Tayron, yo quiero ser como él, lanza muy bien la curva y tiene gran manejo del slider (lanzamiento rompiente lateral)”, recalca el joven.
No se cambia por nadie, está feliz y agrega: “quiero mandarle un saludo a mis padres, Luis Alberto, quien es lanchero, y a Yadith, ama de casa. Por ellos y por mi familia daré todo en el béisbol para llegar a las Grandes Ligas”.
Los niños siguen en zona de calentamiento en la previa del juego inaugural de béisbol. Y ahí, en uno de los dugout se encuentra Isidro Herrera, toda una leyenda del béisbol colombiano.
Herrera, lanzador de alto nivel, fue campeón con Colombia en la Serie Mundial de 1965. “Ese día yo gané el juego del título. Tenía solo 17 años. Solo me batearon dos hits en ese partido. Yo lanzaba por encima de las 90 millas”, recalca. Luis Darío se acerca y le pregunta: “¿eso es verdad mi señor?”, a lo que don Isidro le responde: “claro que es verdad pelao, si tú te la crees llegas. Ahora es que me doy cuenta que nací en los tiempos que no eran (risas), pero fíjate tú, con este estadio, puedes perfeccionar tu juego y firmar con una organización de las Grandes Ligas y convertirte en toda una estrella. Estos escenarios así nunca se vieron en mi época, vamos ‘ganao’, Luis Darío”. Lea también: La historia de amor de Dumek Turbay con el fútbol que hizo posible el Nuevo Chambacú
El consejo de Fredy Marimón
Unos metros más adelante, pero en el mismo escenario, Fredy Marimón hace piruetas en su patineta. Junto a él hay varios jóvenes en bicicletas intentando sus mejores maniobras acrobáticas.
Fredy no viene de los corregimientos, no, pero sí de Villas de Aranjuez, un populoso barrio de Cartagena, en donde la mayoría de sus residentes tienen muy pocos recursos económicos. En muchas ocasiones, las familias solo comen una vez al día y máximo dos.
Su rostro desborda alegría, gozo y esperanza, pues sabe que con el nuevo Skate Park habrá más oportunidades para quienes aman las acrobacias con la patineta y bicicleta.
Padece una enfermedad congénita que lo privó de sus miembros inferiores y su brazo izquierdo, pero ha sido un campeón de la vida y a través del surf adaptado ha alcanzado títulos mundiales.
“Recordar como era antes este escenario y verlo ahora como está para mí es motivo de satisfacción. Ahora sí se cuenta con un lugar maravilloso, más grande y con otros obstáculos para superar”, asegura Marimón.
Fredy se siente como un privilegiado de la vida e invita a todos los menores a hacer deporte, a tener sueños y a trabajar para hacerlos realidad.
“El mensaje es que la vida da oportunidades y nosotros tenemos que estar con el bate listo para sacar la pelota de jonrón. Hay que aprovechar que estos escenarios son públicos, puedes venir, seguir entrenándote, pensando siempre en tener un mejor futuro. Hay que aprovechar que tenemos un alcalde, que es un instrumento que Dios utiliza, para brindar oportunidades a los deportistas cartageneros”.
Más canchas en el Nuevo Chambacú
El Nuevo Chambacú también tiene una cancha múltiple para jugar microfútbol, voleibol y baloncesto, tres deportes que tienen mucho arraigo entre los cartageneros.
Se espera que el Nuevo Chambacú reciba la presencia de muchos torneos nacionales e internacionales.
Sí. Se inicia una nueva era, llena de ilusiones y de mucha esperanza…
