Un grave escándalo sacude al fútbol sudamericano tras una exhaustiva investigación publicada por el portal brasileño UOL.

Resultados El Dorado Tarde: jueves 8 de octubre del 2026
El UniversalLa pesquisa señala al exfutbolista argentino Alejandro Mancuso, radicado en Brasil, de liderar una presunta red dedicada a la comercialización de títulos de director técnico falsificados, saltándose los canales y plazos oficiales de formación académica exigidos por los organismos rectores.
Según el informe, Mancuso cobraba montos cercanos a los 100.000 reales (aproximadamente 20.000 dólares) por expedir licencias apócrifas en tan solo una semana de gestión, evitando los tres años de cursada regular.
La maniobra prometía credenciales completas de capacitación profesional a cambio de abultadas sumas de dinero, respaldadas por audios filtrados que comprometen directamente al exayudante de campo de la selección argentina en la negociación de estos certificados. Te invito a leer: Brasil goleó 4-0 a India y cerró con autoridad su gira internacional
Las figuras del fútbol que están salpicadas
Entre los nombres salpicados como clientes de este esquema figuran reconocidas estrellas internacionales como Paolo Guerrero, Thiago Silva, Roberto Carlos, Felipe Melo y Diego Lugano.
La filtración de los archivos de audio muestra cómo se promocionaban estos accesos exprés bajo la premisa de simplificar la burocracia para deportistas de alto rendimiento, aprovechando su renombrada trayectoria en las canchas para justificar la exención de clases presenciales.
Tras hacerse pública la denuncia, los involucrados señalaron que actuaron bajo engaño y de buena fe, creyendo que se trataba de un procedimiento institucional homologado y desconociendo por completo el carácter “trucho” de la documentación. Te invito a leer: Brasil pierde a una de sus figuras para los amistosos: fue liberado de la concentración
Por su parte, la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA) emitió pronunciamientos desvinculándose de las gestiones de Mancuso y aclarando que no posee autorización alguna para expedir tales certificaciones, mientras las autoridades y entidades deportivas evalúan posibles consecuencias legales y disciplinarias sobre el caso.
