Cartagena amaneció este domingo 11 de octubre con un latido diferente. El sonido de las bicicletas, el entusiasmo de miles de deportistas y la emoción de acompañar a una leyenda del ciclismo colombiano se tomaron las calles de La Heroica.
Desde las primeras horas de la mañana, el Gran Fondo Nairo Fest 2026 comenzó a escribir una de las páginas más conmovedoras del deporte nacional: la despedida de Nairo Quintana del ciclismo profesional, rodeado de quienes lo admiran y crecieron celebrando sus hazañas en las carreteras del mundo. Lea: Nairo Quintana y una despedida con todos los juguetes en Cartagena y Bolívar
No es una rodada cualquiera. Cada pedalazo tiene un significado especial para el campeón boyacense, aquel muchacho de Cómbita que conquistó las montañas de Europa y puso a vibrar a Colombia con sus triunfos en el Giro de Italia de 2014 y la Vuelta a España de 2016, además de sus memorables actuaciones en el Tour de Francia.
Hoy, lejos de las exigencias del pelotón profesional, Nairo comparte las carreteras con aficionados que alguna vez lo vieron ganar por televisión y que ahora tienen el privilegio de pedalear a su lado. Es una despedida cargada de gratitud y recuerdos, pero también de la alegría de saber que su legado seguirá vivo.
El recorrido, cuya salida fue programada para las 5:30 de la mañana, conecta a Cartagena con municipios de Bolívar como Turbaco, Arjona, Mahates, Soplaviento, San Estanislao, Villanueva y Santa Rosa de Lima, entre otros sectores de la región.
Son carreteras que este domingo se convierten en un escenario de encuentro entre deportistas, comunidades y generaciones.
La jornada principal fue proyectada para reunir a unos 4.000 ciclistas, mientras que el festival completo contempla más de 10.600 participantes en sus diferentes modalidades, procedentes de 21 países, según cifras divulgadas por los organizadores.
La emoción también está en los nombres que acompañan al homenajeado. Figuras de la talla de Chris Froome, cuatro veces campeón del Tour de Francia y uno de sus más grandes rivales, Alberto Contador, Rigoberto Urán, Egan Bernal, Joaquim ‘Purito’ Rodríguez y Samuel Sánchez hacen parte de esta celebración.
Verlos reunidos en Cartagena tiene un significado extraordinario: corredores que protagonizaron batallas inolvidables en las montañas europeas vuelven a encontrarse, esta vez sin la presión de conquistar una camiseta o defender un liderato, sino para rendirle tributo a uno de los grandes de su generación.
La octava edición del Gran Fondo Nairo Fest ofrece tres grandes desafíos sobre el asfalto: el Gran Fondo, de 186 kilómetros; el Medio Fondo, de 106 kilómetros, y la categoría Retadores, de 50 kilómetros.
Pero este domingo las distancias parecen quedar en un segundo plano. Para muchos participantes, el verdadero premio no será una medalla ni el tiempo registrado al cruzar la meta, sino guardar para siempre el recuerdo de haber compartido una carretera con Nairo Quintana.
El mismo campeón que tantas veces hizo madrugar a Colombia para verlo escalar ahora es protagonista de una jornada en la que los aficionados pueden devolverle una pequeña parte de todo lo que les hizo sentir.
Esta despedida llega después de que el ciclista boyacense disputara el pasado 3 de octubre el Giro de Emilia, en Italia, su última competencia oficial como profesional. Atrás quedan 17 temporadas en la élite, las victorias, los sacrificios, las caídas y las recuperaciones que marcaron su carrera.
Su historia va mucho más allá de los títulos: Nairo representa la perseverancia de un colombiano que salió de las montañas de Boyacá para enfrentarse a los mejores del mundo y demostrar que los sueños más grandes también pueden construirse desde los orígenes más humildes. Por eso, esta rodada por Cartagena y Bolívar no es simplemente el cierre de una trayectoria deportiva, sino un reconocimiento a todo lo que su figura significa para el país.
Nairo muchas gracias por todo
Y mientras las bicicletas siguen avanzando por las carreteras de La Heroica y los municipios bolivarenses, queda una certeza: Colombia no olvidará a Nairo Quintana. Su nombre seguirá ligado a aquellas madrugadas de emoción, a los ataques en las montañas, a las lágrimas frente al televisor y al orgullo de escuchar el himno nacional en los grandes podios del ciclismo. Lea: Lo que respondió Carlos Sánchez sobre el mejor futbolista en la historia de Colombia
Cartagena tiene hoy el privilegio de ser escenario de ese abrazo colectivo, de esa despedida que no se mide en kilómetros, sino en sentimientos. Porque las carreras terminan, los campeones se retiran y las bicicletas algún día dejan de competir, pero las leyendas, como Nairo, nunca dejan de rodar en el corazón de su gente.