El Real Madrid firmó este miércoles una remontada memorable al derrotar por 3-4 a la Roma en el estadio Olímpico. El conjunto blanco marcó tres goles en los últimos siete minutos, gracias a Carlos Espí, Endrick y Antonio Rüdiger, quien selló la victoria en el minuto 90. De esta manera, los merengues le dieron la vuelta a un partido que habían dominado los italianos durante gran parte del encuentro y en el que perdían por 3-1 cuando restaban siete minutos.
La noche tuvo un significado especial en el Olímpico por el regreso de la Roma a la Liga de Campeones en su estadio después de siete años, el buen momento que atraviesa el equipo italiano y la vuelta de Mourinho, quien recibió aplausos cuando su nombre fue anunciado por la megafonía del recinto. Lea aquí: PSG sacó su poderío ofensivo y goleó al Manchester City: reviva las anotaciones
Sin embargo, el Real Madrid volvió a recurrir a su habitual mística europea para revertir una situación que parecía prácticamente sentenciada. Pese a verse superado durante buena parte del compromiso, el equipo blanco encontró la manera de cambiar el destino del encuentro en un desenlace espectacular.

La Roma salió decidida a imponer condiciones desde el primer instante. Antes de cumplirse el primer minuto, Paulo Dybala, conocido como ‘la Joya’, probó suerte desde la frontal del área con un disparo dirigido al segundo palo de Thibaut Courtois que pasó muy cerca de la portería. Tres minutos después, el guardameta belga tuvo que intervenir ante dos remates consecutivos de Mario Hermoso y Matías Soulé.
El conjunto italiano mostró intensidad y ambición en los primeros compases, poniendo en dificultades al equipo merengue. Sin embargo, recibió un contratiempo en el minuto 16, cuando Manu Koné, una de las piezas importantes del equipo, sufrió una lesión que lo obligó a abandonar el campo entre lágrimas. Niccolò Pisilli, formado en las categorías inferiores de la Roma, ingresó en su lugar.
Cuatro minutos después, el equipo ‘giallorosso’ encontró el premio a su buen comienzo. Marten de Roon sorprendió con un potente disparo desde fuera del área, después de una recuperación destacada de la Roma en campo del Real Madrid. El neerlandés corrió hacia el banquillo para celebrar el tanto junto a Gian Piero Gasperini y sus compañeros, en una imagen que reflejó la unión del equipo durante este inicio de temporada. Le puede interesar: La razón por la que Vinícius se perderá el clásico ante el Barcelona

La Roma estuvo cerca de ampliar la ventaja en el minuto 24, cuando Donyell Malen sacó un disparo que complicó a Courtois. El portero belga tuvo que intervenir prácticamente sobre la línea de gol para evitar el segundo tanto de los locales.
La alegría italiana duró 25 minutos. Pese a su dominio, la Roma adelantó demasiado sus líneas y dejó espacios que el Real Madrid supo aprovechar. Kylian Mbappé, que disputaba su partido número 100 en la Liga de Campeones, apareció para igualar el marcador. La jugada comenzó con una entrega de Yan Diomande. Mario Hermoso no consiguió despejar el balón y dejó a Mbappé en una posición favorable para encarar la portería. El delantero francés remató y, tras un rebote en Gianluca Mancini, el balón terminó en el fondo de la red para establecer el 1-1.
A partir de la primera media hora, el partido cambió de dinámica. La Roma redujo sus constantes ataques, consciente del peligro que podía generar su rival, mientras ambos equipos intentaban hacerse con el control de la pelota. Los dos dispusieron de oportunidades para marcharse al descanso con ventaja, pero el empate mantuvo la incertidumbre de cara a la segunda parte.

Tras la reanudación, el Real Madrid volvió a sufrir ante una Roma que modificó su planteamiento para recuperar el protagonismo. Sin Dybala, quien tuvo que abandonar el encuentro por lesión, el conjunto italiano apostó por una mayor posesión, circulación del balón y ataques entre líneas.
La estrategia dio resultado en el marcador. Malen, uno de los principales referentes ofensivos del equipo, adelantó nuevamente a la Roma con una definición por encima de Courtois, que se encontraba adelantado y no pudo evitar el tanto. El Olímpico estalló de alegría al ver a su equipo recuperar la ventaja. Más aquí: Máxima seguridad en Barcelona: El primer Clásico de la temporada es declarado de alto riesgo
Lejos de conformarse, los locales continuaron buscando el balón y atacando con verticalidad para ampliar la diferencia. La recompensa llegó nuevamente por medio de Malen, quien aprovechó un mano a mano para firmar su doblete. La acción fue revisada por el VAR antes de que se confirmara el gol, que dejó a la Roma con una ventaja de 3-1.

Remontada del Real Madrid
La afición italiana comenzó a ver cada vez más cerca la victoria, pero el Real Madrid no se dio por vencido. El equipo blanco adelantó sus líneas e intentó cambiar el rumbo del encuentro con los ingresos de Endrick y Arda Güler en el minuto 59, en sustitución de Vinícius y Dumfries.
Con el paso de los minutos, los merengues comenzaron a presionar con mayor intensidad y a acercarse con peligro a la portería rival. Incluso consiguieron marcar un gol que posteriormente fue anulado, antes de encontrar la fórmula para iniciar una remontada que parecía improbable.
Cuando faltaban siete minutos para el final, Carlos Espí aprovechó un rebote del guardameta de la Roma, Gollini, para marcar el 3-2 y devolverle la esperanza al conjunto madridista.
Ese tanto cambió por completo el desenlace del partido. El Real Madrid se lanzó al ataque y encontró rápidamente la recompensa a su insistencia. En el minuto 85, Endrick anotó el empate 3-3 y dejó al conjunto italiano contra las cuerdas. Otras notas en Deportes: Liga de Campeones: Barcelona golea al Galatasaray de Dávinson Sánchez

La remontada se completó en el minuto 90, cuando Antonio Rüdiger marcó el 3-4 definitivo y desató la celebración del equipo blanco. En apenas siete minutos, el Real Madrid había transformado una derrota casi segura en una victoria extraordinaria.
Mourinho estuvo cerca de abandonar el estadio Olímpico con un sabor amargo, después de que su equipo dominara gran parte del encuentro y acariciara el triunfo. Sin embargo, el conjunto madridista volvió a demostrar su capacidad para resistir en los momentos más complicados y aferrarse a esa mística europea que tantas veces le ha permitido protagonizar remontadas inolvidables.

