El nombre de Abel Leal Díaz es y será histórico por siempre. Muchas son las anécdotas que hay alrededor de quien fuera considerado como uno de los mejores beisbolistas de Colombia en todos los tiempos.
El pasado 13 de abril 'El Tigre' Leal, como se le conoció, cumplió un año de fallecido. Por estos días, en una conversación con mi padre, Hugo Caballero, quien jugó y amó el béisbol, me recordó la gesta que hizo leyenda al eterno cuarto bate de Bolívar.
Fue en una final nacional en Santa Marta en 1972 ante Atlántico, en el que Bolívar perdía 3-2, último ining, dos outs y al bate se encontraba Leal, quien con conteo de 2-2 la sacó del parque y empató el juego.
“El jonrón se lo dio a Ascensión Díaz, quien era cartagenero, pero representaba a Atlántico, por lo que la gente en Barranquilla después de esto comenzó a decirle que se había vendido en el último lanzamiento que le hizo a Leal”, dijo mi viejo.
Y recordó la alineación de Bolívar. “Daniel Blanco (receptor), Orlando García (pitcher), Bartolo Gaviria (primera base), Humberto Bayuelo (segunda base), Carlos ‘Ñato’ Velásquez (campocorto), Abel Leal (tercera base), Tomás Moreno (jardinero central), José Teherán (jardinero derecho) y Alexis Guerrero (jardinero izquierdo).
José Luis Alvear, Robinson Gómez, Hugo Marrugo, Juan Ruiz, Elías Miranda, Jorge De la Rosa, Erasmo Marimón, Anastasio Barrios (relevista que se apuntó el triunfo), Jaime Ayola, Nelson García, Rafael Cuesta y Pompeyo Llamas también hicieron parte de la nómina de Bolívar, que fue dirigido por mánager cubano Antonio ‘El Loco’ Ruiz. (Abel Leal, un tigre con el bate y el corazón)
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El estadio en el que se dio la gran gesta, aún recordada en los tertuliaderos de Cartagena, fue el Rafael Hernández Pardo de Santa Marta.
Cuando el narrador Édgar Perea (q.e.p.d.) le pedía a los aficionados de Barranquilla esperar a la selección Atlántico con el carro de bomberos apareció el bambinazo de Leal para dejar mudo a Perea y en silencio el estadio, pues la gran mayoría le hacía fuerza a los de ‘La Arenosa’. Bolívar pasó a ganar en extraining, en el episodio 11, con carrera anotada por Tomás Moreno para así celebrar a lo grande.
José Teherán, quien jugó como jardinero derecho titular y a quien le decían La Guaya, recordó el momento del batazo histórico.
“Humberto Bayuelo (q.e.p.d.) le gritaba a Leal que diera jonrón por su mamá y yo que si daba jonrón, lo besaba y así fue. De ahí la famosa foto del beso con Leal, quien en ‘mamadera de gallo’ me decía que su esposa vivía siempre celosa por ese beso. Ese título fue de los mejores que ha tenido Bolívar en toda la historia”, comentó Teherán, de 78 años y quien se caracterizó por tener un poderoso brazo.
Consideró a Abel como uno de sus mejores amigos. “Siempre estuvimos juntos y nos reuníamos hasta el día de su muerte. Gozamos más desde los 50 años para acá, con Ismael Vargas recordábamos muchos los partidos de Colpuertos, en donde Abel y yo fuimos compañeros. Después jugamos sóftbol juntos muchos años hasta que se enfermó”.
Las anécdotas de Leal fueron muchas. Walberto Ahumedo, exintegrante de las selecciones Bolívar del ayer y hoy comentarista especializado en béisbol, tiene varias.
“Su primer equipo fue el Kola Román. Leal venía de jugar en sóftbol y béisbol en Barranquilla y tenía 26 años cuando llegó a Cartagena. El entrenador era Manía Torres. En los primeros 10 turnos se fue en blanco y lo sacaron del equipo. Enseguida pasó a Colpuertos, con el que escribiría una bonita historia”, asegura Walberto, quien agrega que en Colpuertos se iniciaría como catcher.
Ahumedo asegura que Leal fue uno de los peloteros más importantes de la historia. “Tenía una buena defensa, jugaba encima de la grama en la tercera base, bien corto, sin miedo alguno. Poseía un gran brazo y poder al bate. Luego pasó al equipo Getsemaní y después al Águila. Jugó béisbol hasta los 47 años, convirtiéndose junto a Ventura Julio en los peloteros más longevos que han jugado este torneo”.
Recuerda Ahumedo que: “Leal estableció un récords en 14 turnos consecutivos dando de hits. Se caracterizaba por llegar impecable en su vestuario con sus spikes embolados. Siempre usó una toalla para secarse. Era amable, pero con un temperamento pesado”.
En otra de sus anécdotas, en su último campeonato nacional en Sincelejo, ya avanzado en edad, la gente se metía con él porque lo tildaban de viejo. “Recuerdo que Leal en uno de sus turnos al bate la sacó del estadio y en el recorrido de las cuatro bases cuando pisó la tercera le dieron un bate, que utilizó de bastón jocosamente en ese momento, comenzó a correr más suave hasta llegar al home, callándole la boca así a todos los asistentes”, remata Ahumedo.
Jaime Ayola, compañero de Leal en su época como pelotero, se emociona mucho al recordar el ayer. “Los clásicos Colpuertos-Conastil eran algo impresionante, tremendos partidos. En el año 73 quedamos campeones en un Bolivariano en Panamá. Este fue para nosotros un gran logro, en la final Leal bateó jonrón y yo otro. Eran buenos tiempos, nunca los olvidaré”.
Emiro Bertel, periodista especializado en sóftbol, recordó que “Leal jugó conmigo en el equipo Los Profesores en el Torneo de Sóftbol Plus 50 Años de Chambacú. Cuando iba a batear el perifoneador, ‘Pisingo’ Orozco le decía: batea el licenciado Abel Leal y él se lo quedaba mirando con cara de pocos amigos”.
El denominado 'Templo del béisbol colombiano' pasó a llamarse Estadio de Béisbol 11 de Noviembre Abel Leal en el 2019, en la administración de Pedrito Pereira, que realizó una gran inversión económica en el escenario, dejándolo en impecables condiciones.
El ‘Tigre’, la leyenda del béisbol amateur de Colombia, falleció a los 79 años dejando un gran legado. A las afueras del estadio hay una estatua grande de Leal, quien permanece vivo en los corazones de los cartageneros.