Águilas Doradas, el equipo antioqueño, se encuentra en un momento crucial en su historia, con la incertidumbre sobre su proyecto para el próximo año y el desafío de la Copa Libertadores 2024. Hasta el momento, el club no ha revelado muchos detalles sobre sus planes, pero se espera que mantenga la consistencia en el desempeño, como lo ha hecho en las temporadas anteriores bajo la dirección de Leonel Álvarez, Lucas González y ahora con César Farías. Lea aquí: David Ospina, con posibilidades de llegar a Atlético Nacional
Uno de los objetivos principales para el equipo es destacar en la Copa Libertadores, y para lograrlo, deberá enfrentar al RB Bragantino en la fase previa de la competencia internacional. La intención es clasificar a la instancia 3, que precede a los grupos. A pesar de la emoción, Águilas Doradas se enfrenta a un desafío adicional: el partido ante Bragantino no se jugará en el Alberto Grisales. Por esta razón, el club ha decidido trasladar temporalmente su sede a Bogotá, y se espera que el Estadio Nemesio Camacho El Campín sea la sede del encuentro, aunque aún hay incertidumbre al respecto.
La decisión de cambiar la sede se produjo después de que Águilas Doradas entregara su sede de entrenamiento a la Alcaldía de Rionegro, anticipando su mudanza de la ciudad. Este cambio radical plantea la posibilidad de que el equipo se establezca en Valledupar. Con el Estadio Armando Maestre Pavajeau disponible tras la mudanza del equipo local a Soacha, se vislumbra la posibilidad de que Valledupar se convierta en el nuevo hogar del equipo para la próxima edición de la Liga BetPlay. Lea aquí: Talentos Cartageneros y el conversatorio de fin de año con Juan Pablo Pino
A pesar de la claridad en el panorama de la Copa Libertadores y el posible cambio de sede para los encuentros internacionales, queda la incertidumbre sobre la aprobación de las condiciones del Estadio Armando Maestre por parte de la Conmebol. Mientras tanto, la única certeza es que Águilas Doradas buscará una sede para ser local en los partidos de la Liga BetPlay, dado que ya no puede permanecer en el municipio de Antioquia y ha tenido que ceder su sede de entrenamiento. Este cambio marcaría la cuarta ocasión en la que el equipo cambia de sede, después de jugar en Itagüí, Pereira y, más recientemente, en Rionegro. La expectativa está en Valledupar, pero la confirmación dependerá de la aprobación de las condiciones del Estadio Armando Maestre por parte de la Conmebol.
