Si algo debe hacer un deportista es honrar a quienes le apoyan y ayudan a salir adelante, en especial a la familia y el entrenador, este último que se levanta todos los días pensando en cómo ayudar a mejorar el rendimiento de su deportista.
Sí. El entrenador merece un reconocimiento especial, sobre todo en el deporte de alto rendimiento, pues pone todos sus conocimientos y energías para que su deportista logre las metas que se traza.
Y en ese orden de ideas, las palabras que la campeona mundial de patinaje, Geinny Pájaro, le dedicó a Álvaro Ramos, su entrenador, sirven de ejemplo para los otros atletas de los diferentes deportes.
Pájaro quiso hacerlo público, a través de redes sociales, y eso es válido, pero aquellos deportistas que no quieran hacerlo así, pues debieran buscar la manera de decirle a esa persona que los forja: “Gracias”.
Este es el texto de Geinny Pájaro, múltiple campeona mundial de patinaje.
“Me costó mucho escribir esto, tal vez porque no soy muy buena para escribir, pero es algo que desde hace mucho tiempo tenía que expresar”.
“Álvaro es el ser humano más cascarrabias que conozco y eso lo hace tan imponente y especial a la vez. Él se levanta todos los días a ‘matar’ nuestras inseguridades dentro y fuera de la pista. Él es un claro ejemplo que todo es posible (literalmente todo) y que nada es tan grave como parece, te hace ver las cosas más fáciles, con perseverancia y dedicación”.
“Él es una de las tantas cosas buenas que me ha dejado este bonito deporte, para mí es el mejor entrenador del mundo, lo veo tan arriba que lo miro de lejos, le tengo un respeto inmenso a pesar de las peleas y dificultades. Me voy hasta el fin del mundo con él. Si en algún momento se acaba mi hora deportiva dejará un legado no solo en mí sino en todas personas que llegamos a conocerlo de verdad”.
“Querido Álvaro todavía quedan muchos capítulos más y aquí estoy firme siempre para ti”.
