Muchos son los casos que se han presentado en el fútbol aficionado de Colombia, en donde “supuestos” empresarios prometen el cielo y la tierra a talentosos futbolistas, les piden dinero a sus padres para solventar los gastos mensuales y después los estafan o le salen con algo muy distinto a lo que le prometieron a cambio de dinero.
Y esos abusos han tocado en varias oportunidades a futbolistas y padres de familia en este departamento, que se ha convertido en cantera de los equipos profesionales.
Los engañan, los estafan, les piden plata, le pintan pajaritos en el aire a jóvenes promesas que eligen mal al empresario y luego quedan endeudados y con tiempo perdido.
Carlos Mario Cortés, presidente de la Liga de Fútbol de Bolívar, exhortó a los padres de familia a pensar muy bien, analizar e investigar para luego tomar una decisión sobre el futuro deportivo de sus hijos.
“Deben saber quién es ese famoso empresario, investigarlo, conocer su procedencia y por qué le está cobrando determinada suma. Yo pienso que el jugador talentoso, que a la larga es el que seguramente será profesional, reciben al ciento por ciento el respaldo económico del empresario. Pero ahora ha hecho carrera que hay algunos empresarios que piden cuota para casa hogar, pasaporte, alimentación y muchas otras cosas. Eso es lo más cercano que hay para una estafa”.
Cortés la tiene clara. “Los jugadores talentosos no pagan dinero. Te pongo un ejemplo, en Cartagena hay dos clubes que tienen casa hogar, que son Real Cartagena y Udinese y ninguno de los dos piden un solo peso a los jugadores que eligen para que hagan parte de un proceso, al contrario les ayudan y, además, de alimentación, estadía hasta estudios les dan”.
El dirigente afirmó que los padres de familia juegan un papel fundamental en el futuro de sus hijos.
“Hay que averiguar bien todo, incluso a qué liga se van, qué club, la historia de ellos y la proyección que realmente han tenido a través del tiempo. Algunas veces se cambian de un club en Bolívar, que enseña bien y en el que tienen proyección a otras ciudades del país en donde van a gastar dinero y a retroceder en los propósitos”.
Anualmente, la Liga de Fútbol de Bolívar firma más de 150 transferencias de jugadores a otras ligas del país. “Si se van a otras ligas por su talento, entonces que los clubes les reconozcan eso pagándole estadía y todos sus gastos. Los padres de familia no deben asumir eso”, remata.
Se deben preparar bien
Henry Calderón, entrenador y propietario de Talentos Cartageneros, afirmó que: “Hay mucha gente que quiere aprovecharse de los jóvenes futbolistas y sus padres, muchos de ellos no tienen conocimiento de fútbol, pero sí de estafar y lucrarse. Mi consejo es que el niño se prepare bien, en una buena escuela, con buenos profesores, que entrenen fuerte, se alimenten bien, descansen las horas que son para luego esperar una oportunidad con un empresario, reconocido, aquí en Colombia se saben quiénes han cambiado vidas para bien y de una manera seria y responsable”.
Un permiso
Jairo Padilla, otro entrenador de Bolívar, piensa se debe tener mucho cuidado frente a este tema.
“A mí me ha tocado mostrar a muchachos en otros clubes y yo mismo viajo con ellos para ver cómo son las cosas y saber en qué términos se da todo para que los muchachos estén bien. Con respecto a los futbolistas jóvenes que salen del país a probar suerte en otro lado pienso que la misma Difutbol debería otorgar un permiso como garantía para que no sean estafados los padres de familia”.
Hay que saber esperar
Alfredo Jaik, entrenador de la Academia de Crespo, recalcó que: “Hoy más que nunca se están viendo estos engaños de falsos agentes y empresarios que solo buscan un beneficio personal y cobran a los padres 600 y 700 mil pesos al mes para llevárselos a otros clubes de afuera a jugar fútbol aficionado. También hay casos que se los llevan para el exterior y les cobran una plata larga a los padres de familia y después dejan a sus hijos tirados y con deudas. Mi consejo es que si no reciben una oferta de un club profesional entonces deben cumplir todo su proceso con su club, tratar de jugar torneos nacionales y esperar su chance”.


