El fútbol de Colombia necesita finura en la zona medular, generación de juego, magia, un toque distinto.
Para qué darse el lujo de dejar sentados a tres volantes ofensivos de gran calidad como Jorge Carrascal, James Rodríguez y Juan Fernando Quintero. Selección Colombia: ¿Por qué Mateus Uribe sí y Wílmar Barrios no?
Colombia necesita del picante y la visión de juego. Si bien el volante 10 tradicional ha ido perdiendo vigencia el 10 moderno no.
Carrascal ingresó a la cancha y le cambió la historia al juego, ese en el que la Tricolor parecía ir perdiendo el rumbo. El que sabe, sabe.
Pidió el balón, tocó hacia adelante, se asoció, metió un par de balones profundos. Sí. Brilló de buena forma.
Te puede interesar:
Junior sigue sin ganar en Copa Libertadores de América
De los tres es el que mejor se encuentra físicamente aún y cuando tuvo un vuelo pesado y se unió a la concentración tarde.
El técnico Néstor Lorenzo la tiene clara, por eso lo metió ante Venezuela por encima de James.
Carrascal es talento puro, es el llamado a tomar el mando de Colombia en el sector creativo. Su fútbol gusta mucho.
El crack cartagenero debe aprovechar la oportunidad que le den para seguir iluminando con su juego a la selección nacional.