A Nacional le quedarán 90 minutos para superarse de la derrota (2-1) que sufrió este miercoles en la noche frente al Cali en el estadio Pascual Guerrero, y celebrar el anhelado bicampeonato en la Superliga Postobón.
Lejos del juego que exhibió al final de la temporada 2013, tuvo muchos problemas futbolísticos. Las descoordinaciones defensivas del primer tiempo le costaron caro y se notaron sus pocos días de trabajo tras el regreso a los entrenamientos.
El equipo de Leonel Álvarez impuso el ritmo desde el comienzo, dominó y resolvió rápido con los goles del paraguayo Robin Ramírez, a los 18 y 20 minutos.
Sherman Cárdenas intentó liderar la reacción, pero su esfuerzo fue en vano porque el Cali lució aplicado en marca. La única opción clara del conjunto antioqueño en la etapa inicial fue un remate de Jéfferson Duque, en el que salvó Faryd Mondragón.
En relación con la final del año pasado en la Liga Postobón, el Cali se notó más sólido fruto del aporte de sus refuerzos Cristian Marrugo y Ramírez, mientras que el verde paisa no tuvo ninguna cara nueva.
La segunda parte mostró a un elenco local más defensivo, a la espera del gasto del rival que buscó el descuento y lo consiguió tras un penalti de Andrés Pérez sobre Duque, bien ejecutado por Stefan Medina, a cinco minutos del final.
Las intenciones de Leonel de cerrar el juego, quizás pensando el duelo de vuelta (el próximo miércoles en el Atanasio), se evidenciaron al sacar al goleador Ramírez.
Pero no contaba con ese espíritu luchador de Nacional que con el descuento y a pesar de perder por expulsión de Óscar Murillo y Medina, le cambió el semblante a la revancha en Medellín.
Como dijo Sebastián Pérez, el resultado es remontable. "Vamos a casa a buscar el título, luego de un compromiso difícil en el que dimos ventajas en el primer tiempo".
