El buen partido del volante colombiano James Rodríguez con el Real Madrid no fue suficiente para evitar la derrota del conjunto blanco (2-1), aunque certifica que el internacional cafetero llega al tramo final de temporada en un gran estado de forma. Sólo los goles del luso Cristiano Ronaldo ponen en duda el liderazgo del ex del Oporto y del Mónaco en el Real Madrid.
El larguero evitó que su remate de cabeza en la primera mitad hubiese puesto por delante al Real Madrid. "Ellos han tenido un poquito de suerte, yo di al palo, y creo que tocó antes en un defensa de ellos", declaró James en la zona mixta al término del partido.
A pesar de lo adverso del resultado, James abogó por no rendirse de cara a la vuelta que tendrá lugar dentro de ocho días en el Bernabéu: "La eliminatoria está igualada, tenemos que tener fe. Jugamos en nuestro estadio con nuestra gente. El Bernabéu tiene que arder", señaló el volante.
También descargó responsabilidad sobre su compañero Sergio Ramos, que ocupó hoy una posición inusual en él al adelantarse desde el eje de la zaga al centro del campo.
"Ramos ha estado bien, tenemos que estar unidos, ellos has sido fuertes atrás", sentenció.
James, que vio una amarilla por cortar una contra iniciada por el español Fernando Llorente, fue además el asistente en el único tanto visitante, poniendo un centro preciso a la cabeza del portugués Cristiano Ronaldo.
