El fútbol es un deporte que siempre está en constante evolución y los récords y las anécdotas son parte de su historia. Sin embargo, en Bolivia, un partido de la División Profesional quedará marcado por un hecho insólito: el árbitro adicionó 42 minutos de tiempo suplementario al encuentro entre el Atlético Palmaflor y el Blooming Cuarenta.
La decisión del árbitro Julio Gutiérrez se debió a las inclemencias del clima, la cancha estaba semi anegada por la lluvia y hubo varias jugadas polémicas, además de dos expulsiones durante el encuentro. El partido debía jugarse el domingo, pero se cambió al lunes debido a un bloqueo en la carretera entre Santa Cruz y Cochabamba que impidió la llegada de los equipos del VAR y para la transmisión televisiva. Video: Terribles enfrentamientos entre barras bravas y policía en Champions
El encuentro se jugó en el estadio Bicentenario de Villa Tunari, una zona cocalera situada en el Trópico de Cochabamba, en medio de una intensa lluvia. El primer gol para el Palmaflor fue de penal, convertido por el argentino Jonathan Cañete en el minuto 19. En la segunda mitad, la lluvia era cada vez más fuerte y eran evidentes los charcos de agua en la cancha.
En el minuto 82, el árbitro Julio Gutiérrez cobró otro penal a favor del plantel chapareño, que Gilbert Álvarez convirtió en gol, y el equipo ya se imponía por 2 a 0. Sin embargo, la Academia cruceña acortó distancias en el minuto 86 con un disparo del uruguayo Gastón Rodríguez que inicialmente fue anulado por una supuesta posición adelantada.
La validación de la anotación tomó unos 13 minutos, por lo que Gutiérrez decidió añadir 10 minutos al encuentro, pero el tiempo extra que se terminó jugando superó ampliamente lo dispuesto por el árbitro. Otro momento polémico se registró en el minuto 90+20, cuando César Menacho vio primero la tarjeta amarilla por una falta contra el arquero Carlos Adorno y, tras otra revisión del VAR, terminó expulsado.
El colombiano José Luis Sinisterra igualó el marcador en el minuto 90+24 y cuatro minutos después el Blooming perdió a otro jugador, pues Miguel Becerra también fue expulsado. Cañete puso el 3-2 para los locales en el minuto 90+38 y cuatro minutos después acabó el encuentro, ante lo cual el plantel cruceño ironizó en sus redes sociales con un “¡Final del 3er tiempo!”.
El Blooming calificó de “bochornoso” el arbitraje por exponer a los jugadores a “posibles lesiones”, dar una “excesiva adición” y perjudicar “por completo” el resultado. “Iniciaremos la respectiva representación legal para que esta clase de árbitros no vuelvan a dirigir en el fútbol boliviano”, añadió el club.
Por su parte, el equipo de Palmaflor se defendió alegando que el árbitro cumplió con su deber de garantizar la seguridad de los jugadores y de asegurar que se jugaran los 90 minutos reglamentarios.
El director técnico del Atlético Palmaflor, Cristian Díaz, dijo en conferencia de prensa que el partido se jugó “en condiciones extremas” y que el árbitro tomó la decisión de adicionar tiempo suplementario para garantizar que se jugara el partido completo.
Agregó que su equipo se vio afectado por la decisión de jugar en un campo semi anegado, y que los jugadores del Blooming, al estar acostumbrados a jugar en un terreno más seco, no estaban preparados para jugar en esas condiciones.
En cuanto a la suspensión del equipo arbitral, el presidente de la FBF, Fernando Costa, anunció que se llevará a cabo una investigación exhaustiva y que se tomarán medidas para evitar que se repitan situaciones similares en el futuro. Lea: El récord de Messi que Haaland sí superó en la Champions League
El fútbol boliviano ha sido objeto de críticas en los últimos años debido a la mala gestión y a la corrupción en su administración. La suspensión del equipo arbitral en este caso es vista por muchos como un paso necesario para restaurar la confianza en la competencia y para garantizar que los partidos se jueguen de manera justa y segura.
En resumen, el partido entre el Atlético Palmaflor y el Blooming Cuarenta quedará en la historia del fútbol boliviano debido a la decisión del árbitro de adicionar 42 minutos de tiempo suplementario. Aunque la decisión ha sido objeto de críticas por parte del Blooming, el Atlético Palmaflor y la FBF han defendido al árbitro y han argumentado que su decisión fue necesaria para garantizar la seguridad de los jugadores y para que se jugaran los 90 minutos reglamentarios. La suspensión del equipo arbitral por parte de la FBF es vista por muchos como un paso necesario para restaurar la confianza en la competencia y para garantizar que los partidos se jueguen de manera justa y segura.
