El anuncio de Dumek Turbay de incluir como una de sus prioridades como alcalde el ascenso de Real Cartagena le ha devuelto la esperanza a gran parte de la hinchada y de la prensa deportiva.
El equipo cartagenero disputará en 2024 su temporada 12 en el sótano del fútbol profesional colombiano y el rendimiento del equipo este año alejó más a los aficionados.
Pero la victoria de Turbay y su anuncio de apoyar un proyecto que busque el ascenso y saque al auriverde del ostracismo deportivo ha provocado que resurjan las ilusiones por regresar al mejor balompié del país. Alberto Suárez fue presentado como nuevo entrenador de Real Cartagena
No es la primera vez que las directivas prometen proyectos para ascender. En el historial de la última década pasaron acuerdos con pastores cristianos que hicieron de mediadores con la hinchada para buscar el objetivo de manera conjunta, llegó un cuerpo técnico y un convenio con un equipo portugués que permitiría dar el salto a Europa a los jugadores locales, llegaron figuras en busca de recuperar su protagonismo o cerrar de la mejor manera su carrera, como Humberto Mendoza, Wílder Medina, David Ferreira, Harrison Otálvaro, Martín Arzuaga, entre otros. Los rechazados directivos, encabezados por Rodrigo Rendón, vendieron el equipo y llegó Colombiagol, de la mano de Helmuth Wenning y Renato Damianni.
Así pasó más de una década y el equipo no consiguió ni disputar una final para pelear el tan anhelado ascenso.
Entre todos esos proyectos figuró durante 4 años el de Dumek Turbay, que llegó a la gobernación en 2016 y asumió como reto el ascenso de Real Cartagena. Entonces, como ahora, sacó a relucir sus pergaminos con el equipo. Hizo parte de los que conformaron y llevaron al Real a su mayor momento de gloria: ascenso en 2004 y la final de la primera A en 2005. Además, dice ser un hincha declarado.
Pero en su nuevo intento no logró revertir la situación y el equipo se quedó de manera indefinida en la B. En 2018, para una publicación de El Universal titulada “Real Cartagena y la oscura historia de sus manejos administrativos”, el entonces gobernador reconoció que entre 2016 y 2017 destinó mil millones de pesos para apoyar al club auriverde.
Aparentemente su aporte económico le dio poder de decisión en la estructuración del plantel que se conformaba cada año. Y allí cometió el que con el tiempo se ha podido apreciar como un error.
En 2016 Real Cartagena arrancó con el cartagenero Hubert Bodhert como técnico, pero solo dirigió durante cuatro partidos. Fuentes cercanas del equipo revelaron entonces que el motivo de la salida del estratega fue el gobernador, que prefería un técnico que atrajera los focos mediáticos. Apostó el club entonces por el novato pero reconocido Giovanni Hernández, que solo había dirigido al desaparecido Uniautónoma.
Nunca podremos saber si Bodhert, que ascendió al Real en 2008, habría logrado subir al equipo en 2016, pero la apuesta por Hernández no resultó y a Bodhert le fue mejor en su carrera desde entonces. En ese mismo 2016 se fue al Jaguares de Córdoba, lo salvó del descenso y se convirtió en un técnico referente del país, que ha pasado por clubes como Once Caldas, Águilas Doradas, Alianza Petrolera e Independiente Santa Fe. Alberto Suárez, entrenador de Real Cartagena: “No es subir y volver a caer”
LA PROMOTORA REAL CARTAGENA Y UN DURO FRACASO$>
Durante la década que lleva en la B, el mayor momento de ilusión en la ciudad por el equipo sin duda fue en 2019, año en el que Rodrigo Rendón y Dumek Turbay llegaron a un acuerdo en el que se le cedía el manejo del Real Cartagena al gobernador.
El objetivo era única y exclusivamente el ascenso y para ello se creó la Promotora Real Cartagena. El acuerdo era por un año, pero tenía la condición de ampliarse a un año más si se lograba subir a la A.
La Promotora Real Cartagena estuvo integrada por líderes deportivos y empresarios de la ciudad, que se comprometieron a gestionar recursos y una plantilla competitiva para ganar el torneo de la B.
Para conseguir el objetivo trajeron al técnico antioqueño Richard Parra, quien sostuvo al equipo en los primeros lugares en el todos contra todos.
Sin embargo, al finalizar la temporada regular el técnico fue despedido a pesar de acabar en la primera posición y el equipo no pudo alcanzar las finales en los cuadrangulares.
Allí se enmarca el segundo error de Dumek Turbay. Aunque nunca lo reconocieron de manera pública, fuentes internas contaron que la salida de Richard Parra tuvo como causa una fuerte discusión que tuvo con el gobernador, al que ya le molestaban las críticas que Real recibía de un sector de la prensa por el estilo de juego del timonel paisa.
La decisión fue sacarlo justo cuando se venía el comienzo de la fase más importante del campeonato y todo el proyecto se fue al suelo. Los jugadores no rindieron en las semifinales y la figura de la Promotora empezó a desmoronarse poco a poco.
En el segundo semestre se conocieron problemas económicos en la Promotora, que adeudaba a jugadores y cuerpo técnico que integraron el proyecto.
Durante ese semestre el manejo del equipo volvió a recaer sobre Rendón, mucho antes de lo acordado, y el equipo no consiguió el objetivo del ascenso.
En 2021, el Ministerio del Deporte, a través del departamento de Inspección, Vigilancia y Control, anunció una multa de 60 salarios mínimos al Real Cartagena por entregar el manejo del equipo a una promotora, algo prohibido en la Ley 1445 de 2011.
PROYECTO 2024$>
Tras 4 años en los que el equipo estuvo alejado de cualquier posibilidad de pelear por el título de la B y por volver a la primera categoría, el próximo año suena prometedor. Ya fue presentado el experimentado Alberto Suárez como técnico, quien prometió jugadores de calidad, comprometidos y dispuestos a comerse la cancha por devolverle la gloria perdida al club y a la ciudad. Alberto Suárez: “Juntos somos más, he venido a triunfar en el Real Cartagena”
Suárez reconoció que llegó a Cartagena gracias a la gestión de Turbay, quien esta vez esperemos haya aprendido las lecciones del pasado y no anteponga sus egos o caprichos a la ilusión de toda la afición auriverde.
