La situación no es fácil, nada fácil. El escándalo ha sido mundial. Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol, separado de su cargo, no la pasa bien y su familia tampoco.
El beso en la boca que le dio el dirigente a la futbolista Jenni Hermoso, tras ganar el Mundial de Fútbol Femenino, ha sido el tema de más de una semana en España y todo el mundo. Luis Rubiales: escándalo, suspensión, soledad y con la imagen hecha trizas
Ángeles Béjar, su madre, ha salido a apoyarle e inició una huelga de hambre hasta que se le encuentre solución a lo que ella considera una cacería inhumana y sangrienta en contra de su hijo.
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En la iglesia del barrio de Capuchinos de Motril “El encierro se hará de manera indefinida, día y noche”, según expresó la madre del dirigente a los medios de comunicación.
La Fifa separó del cargo provisionalmente a Rubiales por el escándalo que le da la vuelta al mundo.
El dirigente dice que el beso fue consentido, pero la futbolista en sus últimas declaraciones lo niega.
Hermoso ha contado con mucho apoyo en las redes sociales, mientras que a Rubiales lo han destruido literalmente.
Béjar pide a Hermoso que diga la verdad, considera que no existe abuso sexual y dice que las imágenes por televisión hablan de algo espontáneo y con consentimiento. También pidió compresión a todo el mundo porque esto le puede pasar a cualquiera.