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¡No hay que perder la fe!: La historia de una guerrera en el deporte

Tatiana Narváez sigue en este mundo gracias a un transplante de hígado que le salvó la vida hace 10 años. Desde entonces, el atletismo se convirtió en su gran pasión.

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CARLOS CABALLERO VILLA
27 ENE 2024 - 07:11 AM

Tatiana Narváez asegura que vive agradecida con la vida. //Cortesía

Bogotá, 25 de enero de 2024, el reloj marca las 3:39 de la tarde, la grabadora se enciende, comienza la entrevista.

Sus ojos se humedecen todavía al contar la historia. Tatiana Narváez está viva de milagro y ella le da gracias a Dios por eso. Conoció el deporte después de salir victoriosa de un transplante de hígado, luego que un tumor le devorara el 80 por ciento de este órgano vital.

Sí. La vida se le iba, con tan solo 24 años, Tatiana recibió una noticia que jamás imaginó: “te quedan máximo dos años en este mundo”. Uff, desde ese momento, todo se vino abajo, se desmoronó. Ironman Colombia abre inscripciones para el II Triatlón 5150 Cartagena

Ese fue el diagnóstico médico que recibió. “Me aturdí, me lamenté, no paré de llorar, no entendía porqué me tocaba vivir esa situación”, recordó en un relato que me tocó la fibra.

“Me habían desahuciado”

Pasaba el tiempo y su estado de salud desmejoraba, tanto que en cada respirar sentía que daba un paso más hacia la muerte. “Siempre me caractericé por ser una persona optimista, valiente, pero lo que estaba viviendo era muy bravo, se agotaba el tiempo, llegué a pensar que no había esperanza, ya me habían desahuciado, en cualquier momento se iba a presentar un fallo hepático, no podía caminar, todo lo vomitaba por la quimioterapia, me sentía muy mal, la vida se me iba”.

Y entonces llegó el milagro, otro médico que revisó su caso le dijo que sí era posible un trasplante de hígado, esa sería la única manera de tener posibilidad de seguir con vida.

“Confía siempre, cree”

Hoy, 10 años después de ese exitoso transplante, Tatiana se mantiene firme y repitiendo una y otra vez: “nunca pierdas la esperanza, por muy difícil que veas una situación no te rindas, cree en Dios, confía hasta el último segundo, lucha”.

Lo de ella se dio rápido. “Duré un mes en la lista de espera, hay personas que demoran años esperando un transplante de un órgano, soy una bendecida, no podía creerlo, mi Dios me daba otra oportunidad para vivir”, comenta emocionada esta guerrera de la vida.

Conexión con el deporte

Reconoce que antes de vivir esta situación nunca tuvo amor por el deporte, su vida iba en camino opuesto a la actividad física, pero una vez recibió esa nueva oportunidad para que su corazón siguiera latiendo decidió vivir diferente.

“Motivada por un amigo opté por el atletismo y desde la primera vez que crucé la meta en una carrera me enamoré del atletismo. Sentía que debía hacer deporte, comer saludable, cuidarme, aprovechar al máximo cada respiro en este mundo”, recalca.

Dando buenos resultados

Nunca imaginó que terminaría metida de lleno en el alto rendimiento, en participar en eventos muy competitivos, en pasar la meta y hacerse a un lugar en el podio una y otra vez.

Pero así fue. Se convirtió en la primera atleta mujer en recibir un transplante y en vivir para contarlo, en la primera atleta en estas condiciones en competir en el Ironman.

“En 2019 competí en el Ironman en Cartagena. Me inscribí un año antes, no sabía nadar y tampoco era buena montando bicicleta, me tocó prepararme esos 12 meses para competir, fue una experiencia única. El deporte se convirtió para mí en la forma como agradezco seguir con vida y de invitar a la gente para que haga deporte porque ayuda a tener una mejor salud”, comenta.

Ha estado en eventos deportivos de mucha importancia, como los Juegos Mundiales de Transplantados en Buenos Aires, Argentina, ganando varias medallas de oro.

Un bonito evento

Nació en Pivijay, Magdalena, pero ha vivido en Cartagena durante más 5 años. Es abogada de profesión, especialista en derechos humanos, y trabaja en una Fundación en La Boquilla para ayudar a los niños y jóvenes más necesitados.

“El 10 de febrero tendré un evento en Cartagena, en donde a través de una carrera, gratuita, celebraré mis últimos 10 años de vida, tras el transplante. El único requisito será, para el que pueda, llevar un kit escolar o un cuaderno para donárselos a los niños de la fundación. Habrá una charla de un profesional de la actividad física sobre la importancia de hacer deporte y también aprovecharé para contar mi historia e invitar a las personas a seguir donando órganos, por cada ser humano que done sus órganos se pueden salvar hasta 8 vidas. Para más información me pueden contactar en mi cuenta de Instagram tati.narvaeztx”, sostiene.

Ama a Cartagena

Es soltera y vive feliz en Cartagena, ciudad que lleva en el corazón. “Yo no cambio a Cartagena por nada, aquí tengo dicha, felicidad, es el mejor lugar del mundo para entrenar, dedico hasta 13 o 14 horas semanales al deporte, solo descanso un día”.

Tatiana participará por segunda vez en la Media Maratón del Mar, evento que se corre en Cartagena el próximo 18 de febrero. Pero una semana antes ella estará festejando, con mucha gente a su alrededor, haber sobrevivido y encontrado en el deporte una buena forma para seguir luchando en este mundo.

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